China dialoga con la oposición de Venezuela para proteger inversiones
Durante casi dos décadas, los acuerdos de créditos por petróleo han sido vitales para Caracas:
China dialoga con la oposición de Venezuela para proteger inversiones
Diplomáticos del
gigante de Asia analizan la deuda y los proyectos petroleros con
representantes de Juan Guaidó, a medida que aumenta la presión contra el
Presidente Nicolás Maduro.
KEJAL VYAS
The Wall Street Journal Americas
El Mercurio
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CARACAS, Venezuela. China ha estado sosteniendo
conversaciones con la oposición política de Venezuela para salvaguardar
sus inversiones en la turbulenta nación latinoamericana, cubriendo sus
apuestas a medida que se intensifica la presión sobre Nicolás Maduro, el
asediado líder para quien Beijing ha sido un aliado vital.
Diplomáticos
chinos, preocupados por el futuro de sus proyectos petroleros en
Venezuela y por los casi US$20 mil millones que Caracas le debe a
Beijing, han estado en negociaciones por la deuda en Washington en las
últimas semanas con representantes de Juan Guaidó, el líder de la
oposición que encabeza los esfuerzos para expulsar a Maduro, de acuerdo a
personas al tanto de las conversaciones.
"China
reconoce el riesgo cada vez mayor de un cambio de régimen y no quiere
estar en el lado equivocado de un nuevo régimen", indicó R. Evan Ellis,
experto en relaciones chinas en Latinoamérica del U.S. Army War College.
"Si bien prefieren la estabilidad, comprenden que tienen que poner los
huevos en otra canasta".
Signos de aprensión
Las
conversaciones son una señal de las aprensiones que están teniendo los
acreedores del gobierno izquierdista de Venezuela. Durante casi dos
décadas, los acuerdos de créditos por petróleo con China y Rusia han
proporcionado un apoyo vital a la nación sudamericana. Las relaciones
florecieron durante el gobierno del predecesor de Maduro, el fallecido
hombre fuerte socialista Hugo Chávez, quien fortaleció los vínculos con
esos países, como también con Cuba, Irán e incluso India, en un esfuerzo
por combatir el poder de EE.UU.
Sin
embargo, los lazos comerciales y financieros con estos países se han
puesto tirantes desde que Maduro, el sucesor de Chávez y su elegido,
asumió en 2013 y la economía empezó a contraerse, luego que la
producción de petróleo cayó verticalmente en más del 50 por ciento
después de años de una extensa corrupción y mala administración.
Las
sanciones que impuso Washington el mes pasado a la industria petrolera
de Venezuela han intensificado las dificultades de Maduro, al
interrumpir la única fuente significativa de ingresos de la nación y
presagiar nuevas bajas en la producción de crudo.
El
Ministerio de Relaciones Exteriores de China no respondió a una
solicitud de que diera algún comentario sobre los contactos de Beijing
con la oposición venezolana. En las últimas semanas, el ministerio ha
dado a entender que se están llevando a cabo conversaciones y que
Beijing quiere ver que se respeten sus intereses.
Consultado
sobre los rumores de conversaciones en una reunión con los medios el 1
de febrero, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores Geng
Shuang señaló que Beijing "ha estado en estrecha comunicación con todas
las partes en diversas formas por la situación en Venezuela".
"No importa cómo se desarrolle la situación", manifestó Geng, "la cooperación China-Venezuela no debería debilitarse".
Guaidó
ha extendido públicamente ramas de olivo a China y a Rusia. El joven
jefe de la Asamblea Nacional, quien fue elegido por los legisladores
para que liderara una presidencia interina en un directo desafío a
Maduro, ha sostenido que un cambio político sería un precursor de
reformas económicas para restaurar la estabilidad.
Venezuela,
país que se extiende sobre las reservas de petróleo más grandes del
mundo, debería mantener lazos con China, el mayor importador de crudo
del mundo, agregó.
La caída del
gobierno de Maduro podría ser beneficiosa para China, precisó Ellis.
"Guaidó podría ayudar a levantar las sanciones de EE.UU. y lograr que el
petróleo fluya de nuevo. Al final China tiene todo para ganar con
Guaidó", aseguró.
Personas que están
al tanto de las conversaciones sobre el pago de la deuda indicaron que
hay obstáculos significativos. Venezuela ha pedido préstamos a China por
más de US$50 mil millones en una serie de acuerdos de créditos por
petróleo desde 2007, y según estimaciones del Ministerio de Comercio de
China todavía debe a Beijing alrededor de US$20 mil millones.
China
no está dispuesta a asumir una pérdida importante sobre sus créditos,
como han sugerido algunos de los asesores económicos de la oposición con
respecto a los prestadores, lo que incluye los tenedores de bonos en
mora del país, según dos de las personas al tanto de las conversaciones.
Ambas partes han estado discutiendo períodos de gracia en los planes de
pago para dar cierto respiro a un potencial gobierno de transición
venezolano, precisaron.
Los
legisladores de oposición han estado pidiendo también desde hace tiempo
que los términos de los acuerdos de préstamos de China con Venezuela
sean más transparentes, a lo que Beijing se opone, según dos de las
personas al tanto de las negociaciones.
Al
igual que China, Rusia ha respaldado públicamente a Maduro pero no ha
mostrado una gran disposición para apuntalar al gobierno con nuevos
fondos. Ningún aliado ha otorgado extensos créditos a Venezuela en los
últimos años.
El director de una
compañía que proporciona válvulas y tuberías de yacimientos petrolíferos
a empresas estatales chinas y rusas que operan en Venezuela señaló que
la compañía había hecho solo una venta en todo 2018. "Los chinos, los
rusos, no los veo poniendo dinero", agregó el director.
Moscú ofrece diálogo
Moscú
está abierto al diálogo con Guaidó, manifestó el vocero del Kremlin
Dmitry Peskov este mes, para luego añadir que Rusia esperaba mantener la
cooperación con Caracas "sin considerar los acontecimientos políticos
en el país".
Las sanciones del
gobierno de Trump apuntan a redirigir los activos e ingresos del
petróleo de las manos de Maduro a las de Guaidó, cerrando el acceso a
los principales clientes de efectivo de Venezuela.
Las
autoridades venezolanas han estado buscando nuevos compradores para su
petróleo pesado, el que hasta enero se podía refinar en instalaciones
estadounidenses para ese efecto.
El
domingo, la compañía estatal de supertanques saudita, Bahri, informó que
una de sus naves había viajado a Venezuela para cargar crudo destinado a
uno de los clientes regulares de Caracas en India. Bahri señaló que el
envío concluiría antes del término de un período de gracia que está
estipulado en las sanciones estadounidenses.
La
semana pasada, el ministro del Petróleo de Venezuela, Manuel Quevedo,
se encontraba en Nueva Delhi en un intento por aumentar las ventas a
India, informó el ministerio.
Sin
embargo, autoridades indias han manifestado en privado que se han puesto
impacientes con Venezuela, el que por varios años ha postergado el pago
de una deuda de casi US$500 millones que tiene con la compañía estatal
de petróleo ONGC Videsh Ltd.
El
gobierno de Venezuela también se ha atrasado con las compañías
farmacéuticas indias que algunas vez prosperaron aquí, lo que ha forzado
a muchas de ellas a trasladar las operaciones fuera del país a medida
que se han ido deteriorando las condiciones sociales y económicas.
*Benoit Faucon, en Londres; Charles Hutzler, en Beijing y Ginette González, en Caracas, colaboraron con este artículo.
Publicado en El Mercurio de 18 de febrero de 2019, Cuerpo B Economía y Negocios, El Mercurio The Wall Street Journal, Pag. 8
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