¿Puede una persona ser objetiva?
¿Puede un persona ser objetiva?
Miguel Molina Alén
La probabilidad de acertar los seis números de la lotería primitiva, es
de 1 entre 13.983.816, con lo que deberíamos jugar durante 134.459 años,
dos días por semana, para que nos tocase una vez. Esa es la
probabilidad objetiva. Ahora imagine un padre que necesita el dinero
para pagar el tratamiento para la grave enfermedad de su hijo. Quizá
para ese padre la probabilidad sea de una entre cien mil, comprará el
boleto pensando en que necesita el dinero para una buena causa, y por
ello es más probable que acierte los seis números. Las matemáticas no
tienen en cuenta las emociones, nosotros sí, cuando compramos un boleto
lo hacemos pensando en la probabilidad de que nos toque a nosotros, nos
basamos en una probabilidad subjetiva.
Filtramos la información que recibimos de nuestro entorno para ver
aquello que queremos ver, vemos aquello que confirma nuestras
expectativas. Una mujer embarazada verá mujeres embarazadas, lo hará
porque se fija en ello y antes no lo hacía. Esto lo saben la mayoría de
las personas, pero ante la pregunta de si una persona puede ser
objetiva, muchos contestarán que sí, que sí lo son. Tenemos resistencia a
aceptar nuestra subjetividad, sin embargo, somos subjetivos, tomamos
las decisiones con nuestras emociones y no con la razón, y ni siquiera
percibimos el mundo cómo es, sino que lo vemos en función de nuestras
creencias y expectativas. Por ejemplo, si digo que voy a presentarte a
Manolito, un amigo muy simpático, tú predisposición será diferente a si
digo que voy a presentarte a Manolito, alguien que no me cae muy bien
porque es una persona desagradable. En el primer caso saludarás a mi
amigo con una sonrisa y buscarás gestos en Manolito que confirmen su
simpatía, en el segundo tu sonrisa no será tan amplia, y buscarás gestos
que confirmen su antipatía. Seguramente termines por confirmar
cualquiera de las dos teorías, porque es lo que estás buscando. Sobre la
importancia de las expectativas ya he escrito en el post sobre el efecto Pigmalión.
Es muy difícil cambiar nuestra subjetividad, tenemos sesgos perceptivos y
distorsiones cognitivas que nos lo impiden, lo que si podemos hacer es
ser conscientes de ello. Tratar de ponernos en el lugar de los demás,
entender que lo que la otra persona siente y ve, no tiene por qué ser lo
que nosotros vemos y sentimos. A veces es necesario revisar nuestras
creencias, cambiar algún pequeño gesto, no tener miedo a descubrir que
llevamos años equivocados en algo, al fin y al cabo, nuestra objetividad
es muy limitada.
El cambio es la única cosa inmutable.
Arthur Schopenhauer
Publicado en el blog de Miguel Molina Alén el 05 de junio de 2013.
https://www.miguelmolinaalen.com/puede-una-persona-ser-objetiva/
Comentarios
Publicar un comentario