Megaerupciones volcánicas y caída de un asteroide acabaron con los dinosaurios
Hace unos 66 millones de años:
Megaerupciones volcánicas y caída de un asteroide acabaron con los dinosauriosDos estudios ratifican que esta combinación de eventos
desafortunados condujo al fin de esos animales, aunque los autores
todavía no están de acuerdo en cómo se produjeron los hechos.
Richard García
Reproducción de la caída de un asteroide. El Chicxulub es el mayor objeto cósmico que ha golpeado la Tierra en 66 millones de años.
¿Fue un asteroide el que destruyó a los dinosaurios hace 66 millones de
años o hay que buscar el responsable en una sucesión de megaeventos
volcánicos? La pregunta se la están haciendo los científicos hace más de
una década.
Ahora dos nuevos estudios que publica Science intentan resolver el
dilema. Aunque no coinciden en sus conclusiones, dejan en claro que
ambos eventos se potenciaron para generar una aniquilación total.
El asteroide Chicxulub es el villano más conocido. Cayó en torno de lo
que hoy es la península de Yucatán produciendo una nube de polvo que
cubrió todo el planeta.
Las megaerupciones, en cambio, recién han comenzado a revelar su
verdadero impacto. A lo largo de lo que hoy es la India, innumerables
grietas volcánicas se abrieron en el suelo, expulsando enormes
cantidades de lava, semejantes a la que liberó el volcán Kilauea en
Hawái el año pasado, con la diferencia de que cubrió un área mayor, más o
menos del tamaño de Francia.
Durante varios cientos de miles de años, los gases de efecto invernadero
de estas erupciones podrían haber elevado las temperaturas globales y
envenenado los océanos, dejando la biodiversidad existente en un estado
precario antes de la caída del asteroide.
Según una investigación, liderada por Courtney Sprain, geocronóloga de
la U. de Liverpool en el Reino Unido, las erupciones comenzaron 400 mil
años antes del impacto del asteroide Chicxulub, pero liberaron el 75% de
su volumen total en los 600 mil años posteriores a la caída del
meteorito.
Esto significa que aunque las erupciones ya habían iniciado un
calentamiento global previo a la caída de Chicxulub, fue su impacto el
que potenció las erupciones.
En cambio, otro equipo dirigido por Gerta Keller, de la U. de Princeton,
sostiene que las grietas no se mantuvieron activas permanentemente,
sino que presentaron cuatro violentos pulsos eruptivos, el último de
ellos poco antes de la caída de Chicxulub, lo que habría preparado el
escenario final.
Para Christian Salazar, paleontólogo de la U. del Desarrollo, más allá
del orden de estos eventos, durante todo el Cretácico, que se inició
hace unos 145 millones de años, se presentó un proceso de actividad
geológica intensa debido a la apertura del Océano Atlántico. "Esto
generó un aumento de la actividad volcánica a nivel global, lo que trajo
a su vez un aumento de la temperatura y del dióxido de carbono en la
atmósfera". De esta forma las megaerupciones en India simplemente
aceleraron un proceso que ya estaba en curso.
Es así como en el Maastrichtiano —el último periodo del Cretácico y que
comprende unos 6 millones de años—, el número de especies de dinosaurios
ya habían disminuido notoriamente. "Y los que quedaban murieron con la
caída del meteorito ya que este produjo inmediatamente oscuridad y un
enfriamiento del planeta. La temperatura media, que era de unos 45
grados descendió en 15 a 20 grados por meses. Eso generó un proceso de
hambruna y mortandad masiva", explica.
En la zona de las escaleras del Decán en India todavía pueden verse huellas dejadas por las megaerupciones del Cretácico.
Publicado en Diario El Mercurio el 22 de febrero de 2019.
El Mercurio, Santiago de Chile, 22 de febrero de 2019, Cuerpo A, pág. 11.
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