El turbio historial del nuevo director de Gendarmería
El turbio historial del nuevo director de Gendarmería
Christian Alveal fue jefe operativo titular de la cárcel de San Miguel y
ostentaba su cargo en 2010, cuando murieron 81 reos en un incendio, fue
jefe del C.P.F. de Santiago, cuando se fugaron a lo menos siete
reclusas y ejercía como director regional del Bío Bío, cuando se obligó a
una mujer a dar a luz engrillada en la Clínica de la Mujer de
Concepción, entre otras polémicas que constan en su expediente.
El Desconcierto
Luego de que el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín, solicitara la renuncia de la hasta hoy directora de Gendarmería, Claudia Bendeck, será el actual subdirector operativo, el coronel Christian Alveal, quien tomará el relevo de la institución.
Pero probablemente la noticia de que Alveal quedará al frente de
Gendarmería no dejará contento al menos a parte de los oficiales que
quedarán bajo su cargo.
En un oficio del pasado 5 de septiembre enviado por el presidente de la Asociación Nacional de Oficiales Profesionales de Gendarmería de Chile (Anopro), Leandro Tegler,
dirigido al presidente Sebastián Piñera, al que ha tenido acceso El
Desconcierto, el funcionario detalla diversas "situaciones irregulares" o
problemáticas en las que el nuevo director de los gendarmes ha tenido
responsabilidades a lo largo de su trayectoria.
Según recoge el documento, Alveal ejerció como subdirector operativo de Gendarmería. Antes fue jefe
operativo titular de la cárcel de San Miguel y ostentaba su cargo en
2010, cuando se quemaron y murieron 81 reos, otros 16 resultaron heridos
y se evacuaron a más de 200. "De más está contar lo que nos
avergüenza como gendarmes, sobre lo acontecido en San Miguel, lo que no
se hizo; el mal estado de los implementos de seguridad y el descontrol y
las consecuencias morales hasta la fecha, siendo perjudicados oficiales
de todo el país que nada tenían que ver con los hechos, con esos
imperdonables descuidos que corresponden desde siempre al jefe operativo
titular, mientras tanto el gremio del cual era líder dirigente y
llamado a defender aquella injusticia, guardó silencio, allí una prueba
de su concepto de ética", sostiene Tegler en el oficio.
Alveal también fue jefe del C.P.F. de Santiago, «periodo en el que bajo su gestión se fugaron a lo menos siete reclusas«; ejerció como director regional del Bío Bío, "donde bajo su mandato se obligó a una mujer a dar a luz engrillada en la Clínica de la Mujer de Concepción.
y el citado oficial se pronunció de manera contraria a lo descrito ante
los medios de prensa, no teniéndose antecedente alguno de retractación
por sus dichos".
El nuevo director también estuvo al mando de la Escuela de Gendarmería, "donde durante su período
se realizaron actos técnicamente reprochables, como la selección de la
Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) bajo su
consentimiento, para posteriormente ser profesor remunerado en
esa casa de estudios, contando con asignación crítica que exige
exclusividad en la función de Director de Escuela". Tegler subraya que
con la Escuela bajo su mando «se sorprendieron alumnos traficando
estupefacientes al interior de la misma» y que era «su responsabilidad
generar planificaciones para evitar este tipo de flagelos donde gente
alejada de sus familias se ve incentivada por sus pares a caer en este
tipo de vicios». En este punto, se apunta la historia de uno de los funcionarios que se suicidó en 2016, "producto de una adicción a las drogas que había adquirido en 2015,
mientras estaba en la Escuela institucional, donde se inició al
consumo". Tegler reprocha que "no se adoptaron medidas para evitar este
tipo de situaciones".
La Anopro también critica que mientras ha ejercido como subdirector operativo de Gendarmería, Alveal ordenó algunos cambios que provocaron "situaciones graves de connotación pública y daño de imagen institucional
y que hoy son motivo de sumarios administrativos". Así, detallan que
removió a el subdirector de la Escuela de Gendarmería, el coronel don
Juan Navarrete a Colina II y, a la vez, mandó al jefe de Colina II a
Santiago Uno. Según el oficio, el resultado fueron «torturas a internos
ubicados en módulos que no correspondían en Santiago Uno y fuga de
presos en Colina II, ambas situaciones de riesgo y de connotación
pública». Fue por eso que, nuevamente, removió al coronel Navarrete a
otra unidad penal. Sin embargo, los oficiales critican duramente que
Alveal no asuma ninguna responsabilidad «por sus malas decisiones y sus
consecuencias como cualquier funcionario debe asumirlas» y se preguntan
si "seguirá trasladando oficiales y quebrando el mando con sus
amiguismos".
"La corrupción nos come en gendarmería de Chile", afirma el oficio, en el que también se recuerda el caso, en 2015, de la subteniente Linda Cerpa, quien fue acosada laboral y sexualmente por un grupo de oficiales,
quienes además se distribuían material pornográfico infantil. "Se
obstruyó la investigación de todas las maneras posibles y en evidente
daño y comisión de delitos se ha obrado por parte de Gendarmería de
todas las maneras posibles para perjudicar a la denunciante y a los
denunciantes", señala.
Publicado en diario digital El Desconcierto el 26 de septiembre de 2018.
https://www.eldesconcierto.cl/nacional/2018/09/26/el-turbio-historial-del-nuevo-director-interino-de-gendarmeria.html
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