La red de empresas de Alicia Romo que ha crecido junto a la Universidad Gabriela Mistral
La red de empresas de Alicia Romo que ha crecido junto a la Universidad Gabriela Mistra
¿Se vende la Universidad Gabriela Mistral? Por ahora, sólo se reconoce
una alianza -en calidad de “invitación”- con los Sodalicios, un
movimiento católico emergente, vinculado a la elite chilena. Lo extraño
es que este grupo tiene cinco asientos en el directorio, pero dicen no
tener acuerdo de participación en la propiedad, por ahora. En la última
década, la UGM ha tenido una baja sostenida en matrículas, sin embargo,
desde sus inicios en 1981, la rectora de la UGM y su familia han
desarrollado una lucrativa red de sociedades. Dos de ellas controlan 13
inmuebles avaluados en más de $4 mil millones, que arriendan al plantel
y que forman parte del patrimonio familiar. Sociedades relacionadas que
hasta ahora, el Ministerio de Educación no ha podido fiscalizar.
Tabatha Guerra / Pilar Rodríguez
-Señora Alicia ¿en cuántos millones consistió la venta del 49%
de la Universidad Gabriela Mistral al Movimiento Sodalicio de Vida
Cristiana?
–No hay ningún 49%, no hay ningún porcentaje de nada. Ellos son invitados y pare de contar. Y punto.
Molesta e incómoda, la rectora de la Universidad Gabriela Mistral,
Alicia Romo, respondió a CIPER, cuando la abordamos a la entrada de un
seminario en el ex Congreso. Niega categóricamente que exista un acuerdo
de venta con el movimiento católico de origen peruano, conocido como
los Sodalicios, para traspasar parte del control de esta universidad
privada, la más antigua entre sus pares.
Romo habla de "invitación". Sin embargo, en enero de este año se
incorporaron cinco nuevos miembros al directorio de la Corporación
–todos ellos representantes de este movimiento católico laico- quedando
en igualdad de número con los cinco familiares directos de Alicia Romo.
Un paso que, en cualquier organización, significa participación en la
propiedad y control efectivo sobre la gestión.
Además, en reuniones ampliadas con profesores de la universidad, Alicia
Romo ha dicho que su intención es "traspasar" a los Sodalicios la
universidad, con la condición de mantener en el directorio a sus hijos y
a algunos académicos de su confianza.
El superior de los Sodalicios en Chile, Alessandro Moroni, es uno de los
cinco integrantes del directorio de la UGM. Así intentó explicar a
CIPER esta singular modalidad.
"Probablemente en otro tipo de empresa, en una sociedad anónima, por
ejemplo, debe haber compra de acciones. Pero en nuestro caso, no hay
ninguna compra, ni traspaso ni aporte ni nada. Sólo hemos sido invitados
a participar en la gestión de la universidad, tal cual. La familia
decidió ampliar el directorio e invitarnos, pero no ha habido ningún
traspaso".
Alejandro Danús, empresario, integrante del Movimiento Sodalicio y uno
de los cinco directores que representa al movimiento en la instancia que
controla la Universidad Gabriela Mistral, dijo a CIPER: "Ellos fueron
los que negociaron su participación directamente, durante un año o más. A
mí me llamaron por mi experiencia".
El pasado 1 de octubre, Alicia Romo expuso en un seminario organizado
por la Comisión de Educación del Senado, frente a sus pares de
universidades privadas y públicas. En su alocución, hizo referencia
directa a nuestra pregunta sobre la venta de la UGM: "Yo le dije a la
periodista que no tengo nada que declarar. Nosotros hemos invitado a un
grupo religioso, porque yo estoy muy vieja y mi vida va a terminar
pronto, y quiero que la universidad siga siempre siendo lo que ha sido.
Entonces los hemos invitado, invitado (recalca) a participar de la
universidad. Así es la cosa".
Romo ha sido férrea defensora del lucro y en esta exposición, habló de
la fuerte competencia entre los actores del sistema. "Yo no creo que
haya universidades que tengan fines de lucro. Y si hay alguna no deben
ser muchas, tal vez ni siquiera sean dos. Qué plata se puede colocar en
el bolsillo el que maneja una institución si tiene que competir, tiene
que tener calidad para que el público venga a su institución (...) todos
esos son costos, costos y costos".
No es la primera vez que Alicia Romo se refiere al tema. La rectora de
la Universidad Gabriela Mistral, en reiteradas ocasiones, ha expresado
que no ve problemas en que quienes presten servicios de educación
superior puedan retirar parte de las ganancias, admitiendo incluso que los terrenos donde hoy funciona su universidad son de inmobiliarias que los arriendan a la UGM.
Esas empresas forman parte de la red de sociedades, vinculadas a Romo y
su familia, que están vinculadas a la UGM. En el estado financiero de
2010, que dio a conocer el Ministerio de Educación en agosto pasado, se
informó de cuatro sociedades relacionadas: Sociedad Inmobiliaria y
Administradora de Establecimientos Educacionales Gabmi Ltda, Servicios
Generales Ltda., Servicios Generales de Construcción Ltda. y Asesorías e
Inversiones Alicia Romo EIRL. Las dos primeras son dueñas de al menos
13 inmuebles que arrienda la universidad para su funcionamiento y que
tienen un avalúo fiscal de al menos $4.215.885.354.
Le preguntamos a la rectora de la UGM sobre estas sociedades que declaró ante el Mineduc:
-Señora Alicia, en su intervención usted habló del lucro y
mencionó la regulación de las empresas relacionadas. En el informe de
estados financieros del Mineduc se informan cuatro sociedades de su
familia con las que la UGM tiene relación...
-No conozco ese informe. No lo conozco, no tengo idea.
Alessandro Moroni, máximo representante de los Sodalicios en Chile y
miembro del directorio, responde con cautela cuando le preguntamos por
la relación contractual de estas sociedades con la universidad. Se apura
en aclarar que "no tenemos derecho a voto" y que sólo expresan opinión
en temas "administrativos".
–¿Conoce las inmobiliarias Gabmi Limitada y Servicios
Generales, dueñas de 13 inmuebles donde funciona la universidad y de
propiedad de Alicia Romo y su familia?
-No conozco eso al detalle. Son cosas internas de la universidad en las
que no puedo opinar. Yo he participado en el directorio como invitado y
ese es un tema propio de la UGM, por lo que si necesita información de
ese tipo tiene que solicitarla a las autoridades de la universidad. Le
insisto, yo soy invitado solamente y a quienes tienen que preguntarle
cosas de la universidad son a sus autoridades, no a mí.
–Pero usted pertenece al directorio y asiste a las reuniones
donde debieran aprobarse los contratos con estas inmobiliarias, por lo
que tiene que conocerlas.
–Como no hay ningún documento firmado ni somos parte legalmente, si
alguien me hace alguna consulta personal yo no puedo decirlo. Incluso
como consagrado (condición de laico comprometido) me pueden hacer
consultas de distintos tipos, pero no puedo publicarlas porque son de
dominio privado de la persona que me consulta.
El cambio de giro de Alicia Romo
En junio pasado, la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados que fiscaliza el lucro en la educación superior
sólo entregó antecedentes sobre las universidades Andrés Bello, Viña
del Mar, Del Desarrollo, Las Américas y del Mar, como planteles a los
que se les probó lucro o contratos con empresas relacionadas. En ese
informe no hubo mención a la UGM.
En 31 años, la UGM pasó de un terreno de 3 mil metros cuadrados en
Providencia y una matrícula de sólo 470 alumnos, a tener hoy una sede en
Santiago y otra en Puerto Varas, que en total suman 30.309 metros
cuadrados y 2.755 estudiantes. Un crecimiento sustantivo, más aun,
considerando que la rectora del plantel se ha negado tajantemente a
recibir cualquier tipo de aporte fiscal, aduciendo su derecho de
construir la UGM "a su imagen y semejanza" y sin influencias estatales.
Desde 1981, Alicia Romo Román y su familia han construido una extensa
red de al menos 12 sociedades con diversos giros: inmobiliario,
editorial, publicitario, construcción, asesorías, administración de
casinos e inversiones. Según investigó CIPER, a lo menos tres de ellas
mantienen un vínculo directo con la UGM. Las restantes tienen una difusa
conexión con la primera privada del país y debido a la escasa
fiscalización del Ministerio de Educación no es posible determinar con
exactitud si prestan servicios para la UGM. Lo que sí está claro es que
estas sociedades son propiedad de los directivos de la universidad
–todos familiares de Alicia Romo- y que se constituyeron y aumentaron su
patrimonio al mismo tiempo que la UGM se expandía
Antes de transformarse en rectora y controladora de la UGM, el único
vínculo de la abogada Alicia Romo Román con el mundo empresarial era la
sociedad Proyectos Andinos Limitada, creada en 1972 por su marido
Arnaldo Merbilháa Coustere junto a Servicios y Motores Servimotor
Limitada, Alex Burns Ramírez, Mario Mery Berríos, Jorge Eurione LLaumet,
José Foster Moreno y Smiljan Radic Piraíno, este último quien años más
tarde formaría parte de los directorios de Molinos y Fideos Luchetti y
la minera Cerro Negro, ambas de propiedad de Andrónico Luksic. Tras el
retiro de Arnaldo Merbilháa de Proyectos Andinos en 1974, la familia
Merbilháa Romo siguió dedicada al mundo financiero, esta vez desde el
mundo político. Como colaboradora de Augusto Pinochet, entre 1974 y
1975 Alicia Romo Román encabezó la Dirección Nacional de Industria y
Comercio (DIRINCO) y desde 1973 a 1980 formó parte de la Comisión
Ortúzar, encargada de redactar la Constitución de 1980. Desde entonces y
hasta 1981, Romo fue vicepresidenta de la Confederación de Cooperativas
Agrícolas -controladora del Banco O’Higgins-, negocio que cambió por
uno que le reportó más dividendos y en el que incluyó a toda su familia;
la UGM y sus empresas controladoras.
Alicia Romo ingresa a la UGM
Alicia Romo Román siempre se ha referido a sí misma como la fundadora de
la UGM, pero lo cierto es que en su creación ni ella ni ningún miembro
de la familia Merbilhaá Romo figuran como socios. De acuerdo a los estatutos de constitución de la Corporación de Derecho Privado sin fines de lucro "Universidad Gabriela Mistral", firmados el 20 de febrero de 1981, los
únicos fundadores de la UGM fueron Armando Ortiz Ramírez (comandante en
jefe de la Fach entre 1952 y 1955), Nicolás Alejandrópulo Santibáñez
(contador general), Sylvia Sailer Millas (profesora), Octavio Le-Fort
Levisson (notario público), y los profesores Raúl Blin Necochea y Carlos
Blin Arriagada, este último quien sería el primer rector y presidente
de la Junta Directiva de la UGM.
Alicia Romo no tardaría mucho en aparecer en la historia de la primera
universidad privada de Chile. Pero su ingreso no sería a través de una
corporación sin fines de lucro. Cuatro meses después de aprobados los
estatutos, Romo constituye Inmobiliaria y Administradora de
Establecimientos Gabmi Limitada, junto a Carlos Blin Arriagada, Armando
Ortiz Ramírez, Sylvia Sailer Millas, Octavio Le-Fort Levisson, Luis
Flores Vera y Elena Larraín Valdés. El objeto de la sociedad sería la "construcción y administración de establecimientos educacionales y toda
actividad relacionada con lo anterior" y cada uno de los socios sería
dueño del 12.5% de los $20 millones totales de capital inicial.
Desde entonces, Alicia Romo Román inició la compra paulatina de los
derechos sociales de cada uno de sus siete socios en Inmobiliaria y
Administradora de Establecimientos Educacionales Gabmi Limitada,
partiendo por el 12.5% de Carlos Blin Arriagada, quien el 13 de julio de
1981 -a sólo un mes de creada- se retira de la sociedad y transfiere su
porcentaje a Romo. Un año más tarde, el 9 de noviembre de 1982, Blin
formaría la Universidad Central junto al también socio de Gabmi
Limitada, Luis Flores Vera, Hugo Gálvez Gajardo, Gonzalo Hernández
Uribe, Pedro Cruzat Fuschlocher, Vicente Kovacevic Poklepovic, Omar
Mendoza Palominos y Luis Castañeda Carrasco.
Las propiedades de Gabmi Limitada
Si bien el capital de Sociedad Inmobiliaria y Administradora de
Establecimientos Gabmi Limitada nunca aumentó de sus $20 millones
iniciales, su patrimonio se acrecentó notoriamente en los cinco años
siguientes a su constitución.
El 1 de julio de 1981, a menos de un mes de creada, Gabmi Limitada adquiere por $41.999.047 su primer inmueble, una casona de 3 mil metros cuadrados ubicada en Avenida Ricardo Lyon 1177.
Al año siguiente, en esa misma dirección, la Universidad Gabriela
Mistral inicia sus clases con 470 alumnos y 4 carreras: Ingeniería
Comercial, Derecho, Psicología, Educación básica y Educación Parvularia.
Para esa fecha, Alicia Romo ya había ingresado a la Junta Directiva
como única rectora de la UGM hasta hoy.
A las cuatro carreras fundadoras, en 1983 se suma la de Contador
Auditor. No existen estadísticas que permitan comprobar un aumento de la
matrícula en aquellos años. Sin embargo, la historia de la UGM permite
inferir que el negocio ya reportaba dividendos. Tanto, que en 1985 la
universidad comienza la creación de su Facultad de Ciencias Sociales, la
que abriría al año siguiente con las carreras de Periodismo y
Bachillerato.
De la mano de la expansión de la UGM, Inmobiliaria y Administradora de
Establecimientos Educacionales Gabmi Limitada siguió aumentando su
patrimonio. Al terreno de Ricardo Lyon 1177, se sumaron en 1985 otras
tres propiedades cercanas ubicadas en Ladislao ErrázurrIz 2161 al 2171, 2183 y 2189,
adquiridas por un total de $59.770.920. Los tres inmuebles se anexaron
al de Lyon 1177 y en ellos se instaló la entonces recién inaugurada
Facultad de Ciencias Sociales. En 1986, la inmobiliaria agregaría a los
terrenos de la UGM la propiedad de Ladislao Errázurriz 2157,
adquirida en $25.963.040. En total, entre 1981 y 1985 Alicia Romo Román
y sus socios de Inmobiliaria y Administradora de Establecimientos Gabmi
Limitada desembolsaron $127.733.007 por las cinco propiedades donde se
instaló la UGM. Para el segundo semestre de 2012, el avalúo fiscal de
estos inmuebles alcanza los $2.226.863.065, un precio mucho menor al
valor comercial que hoy tienen en el mercado.
Pero Alicia Romo Román y su familia no sólo aumentarían su patrimonio a
través de las propiedades adquiridas por Gabmi Limitada. Al 25% del
capital de la sociedad que Romo poseía en 1981, tras la compra de la
participación de Carlos Blin Arriagada, se sumó otro 25%, el que
adquirió en marzo de 1983 a Luis Villarroel Gamboa y Armando Ortiz
Ramírez. Ese mismo mes y justo cuando la UGM inauguraba su segundo año
de clases, Alicia Romo decide incluir en el negocio inmobiliario a su
marido Arnaldo Merbilháa Coustere, quien ingresa a Gabmi Limitada tras
comprar el 12.5% de la participación a Luis Flores Vera.
Una empresa familiar
En una entrevista de 2006,
Alicia Romo Román admitió que construyó la UGM a su "imagen y
semejanza". Por ello no es de extrañar que para esta tarea la ex jefa de
DIRINCO sólo confiase en su círculo más cercano. Para 1988, Romo y su
marido Arnaldo Merbilháa Coustere poseían el 62.5% de Inmobiliaria y
Administradora de Establecimientos Gabmi Limitada, hasta ese momento la
única controladora de las cinco propiedades donde funcionaba la UGM. Sin
embargo, las ganancias de estos arriendos aún debían compartirse con
otros tres socios: Sylvia Sailer, Octavio Le-Fort y Elena Larraín, cada
uno con un 12.5% de participación.
Es así como en 1988, y acorde con su afán de hacer de la UGM un negocio
familiar, Alicia Romo Román crea una segunda sociedad para controlar los
nuevos terrenos donde su universidad se expandiría. Así surge Servicios
Generales Limitada, constituida con un capital de $300 mil y de la que
Romo y Merbilháa eran únicos dueños. Un año más tarde, el 9 de noviembre
de 1989, el matrimonio cede un 20% a Lisandro Serrano Spoerer, socio
hasta 2002 de la consultora PricewaterhouseCoopers y esposo de Liliana
Romo Román, hermana de Alicia.
Al igual que Inmobiliaria y Administradora de Establecimientos Gabmi
Limitada, Servicios Generales sigue sin modificar su capital inicial. Lo
que sí aumentó fue su patrimonio, el que hoy consta de al menos ocho
propiedades en el mismo sector donde se emplaza la UGM.
Quince días después de la creación de Servicios Generales Limitada y a
tres meses de que la UGM inaugurara las carreras de Ingeniería Civil
Industrial e Ingeniería Civil de Sistemas, la sociedad del matrimonio
Merbilháa-Romo desembolsa $23.400.000 para comprar la propiedad de Ladislao Errázurriz 2073,
contigua a las adquiridas años antes por Gabmi Limitada y que hoy
funciona como la sede de postgrados de la casa de estudios. Un año más
tarde, el 13 de octubre de 1989, Servicios Generales compra al Comando
Administrativo del Ejército los terrenos de Ricardo Lyon 1331 y parte del 1317, en $130.000.000.
Desde entonces, la sociedad fue la única de las dos controladoras que
siguió adquiriendo inmuebles que hasta hoy arrienda a la UGM. En total,
el avalúo fiscal de las dos propiedades que Servicios Generales Limitada
adquirió en esos años hoy alcanza los $1.305.652.347.
El boom de la UGM
La primera de las universidades privadas también fue la primera en
operar de forma independiente en Chile. Después de 12 años bajo la
examinación de la Universidad de Chile y luego la Universidad Católica,
el 15 de mayo de 1993 la UGM obtiene su autonomía por la resolución 624
del Ministerio de Educación. Con ello, la decana de las privadas logró
aumentar considerablemente su matrícula. El mismo año de su autonomía,
la UGM ostentaba el cuarto lugar de privadas con mayor número de
estudiantes, con 3.218 matriculados. La cifra llegó a su máximo nivel en
1995, con 3.397 alumnos, por debajo de los 3.200 y 3.190 de la
Universidad Mayor y Santo Tomás, respectivamente.
Con más alumnos en la UGM, Servicios Generales Limitada también obtuvo
beneficios. Entre 1993 y 1996, la sociedad del matrimonio Merbilháa-Romo
y Lisandro Serrano Spoerer adquiere cuatro inmuebles por un total de
$667.640.147, todos ubicados en la misma manzana de Ricardo Lyon donde
años antes Inmobiliaria y Administradora de Establecimientos
Educacionales Gabmi y Servicios Generales habían comprado otras
propiedades. Como esas, las cuatro nuevas también fueron arrendadas a
las UGM. Según el Servicio de Impuestos Internos, estos terrenos hoy
tienen un avalúo fiscal de al menos $446.715.517.
Pero no sólo los estudiantes y las propiedades de los Merbilháa-Romo
aumentaron luego de la autonomía. Si bien el Mineduc sólo cuenta con
datos de la Ley de Donaciones a Universidades desde 2000, ese año –entre
34 universidades- la UGM ocupó el 10° lugar de las privadas con mayores
ingresos por este concepto, con $170.430.635 recibidos de donaciones
privadas y por sobre instituciones como la Santo Tomás, que ese año
obtuvo $31.912.000.
Con la UGM en su mejor nivel de donaciones y una matrícula que en 2000
llegaba a los 2.733 alumnos, Alicia Romo Román decide dar el golpe que
gestaba desde hace años: transformar las sociedades controladoras de la
UGM en empresas familiares. En 2001, y tras 20 años adquiriendo los
porcentajes de participación de los otros siete socios iniciales de
Inmobiliaria y Administradora de Establecimientos Educacionales Gabmi,
Elena Larraín, la última de las fundadoras con participación en la
sociedad, vende su 12.5% a los tres hijos de Alicia Romo y Arnaldo
Merbilháa; Magdalena, Alicia y Arnaldo, quienes adquieren un 4.1% cada
uno. El 87.5% siguió en manos de sus padres, con Alicia Romo controlando
el 75% de Gabmi Limitada y su marido Arnaldo un 12.5%.
La buena racha de la UGM también llevó a crear una primera sede fuera de
Providencia. En marzo de 2002 y en un terreno de 5.675 metros
cuadrados, la universidad inaugura su Campus Puerto Varas, el que en la
actualidad imparte seis programas de continuidad de estudios y cuyo
rector ha sido desde su inicio el hermano de Alicia Romo Román, Enrique.
La crisis de la UGM
Alicia Romo ha sido siempre enemiga de la intervención estatal en la educación. Por eso, cuando
en 2003 el ministro de Educación Sergio Bitar decidió dar urgencia al
proyecto de ley sobre aseguramiento de la calidad de la educación
superior, la rectora de la UGM usó toda su influencia para movilizar
al resto de las privadas en contra de la propuesta. Como ferviente
opositora de la acreditación obligatoria, Romo encabezó desde ese año y
hasta la creación de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) el
rechazo de una veintena de rectores de universidades privadas a la
iniciativa del Mineduc.
Pero lo que ella creía el legítimo derecho de gestionar a su manera la
UGM y libre de toda fiscalización estatal, terminó por costarle caro a
sus negocios. Tras hacer público su rechazo a la CNA, ese mismo 2003 la
UGM obtiene el menor monto de donaciones de los últimos 12 años: sólo
$17.135.212. La oposición de Romo frente a la iniciativa estatal también
influyó en la matrícula de su universidad. Si en 1998 contaba con 3.210
alumnos y era la séptima privada con mayor número de matriculados, en
2003 –y aun con la nueva sede de Puerto Varas- sólo llegaba a los 2.672,
muy por debajo de los 14.828 de la Universidad Mayor o los 8.432 de la
Santo Tomás, esta última sólo entre 2002 y 2003 aumentó su matrícula en
casi un 200 por ciento.
Con menos alumnos y escuálidas donaciones, la UGM no podía solventarse.
La situación llegó a un nivel crítico el 30 de julio de 2004, fecha en
que Servicios Generales Limitada hipoteca cuatro inmuebles de la casa central de la UGM
(Ladislao Errázurriz 2161 al 2171, 2183 y 2189) para garantizar un
préstamo de $3.232.641.021 que la universidad recibe del Banco BCI y que
terminará de pagar recién en julio de 2016. A estas cuatro propiedades
se suman además dos departamentos de propiedad de Alicia Romo Román,
ubicados en Ladislao Errázurriz 2149 (avaluados por el Fisco en
$139.793.042) y que si bien no son ocupados por la UGM, ese
mismo 30 de julio fueron hipotecados por su rectora para garantizar el
cumplimiento de las obligaciones que la universidad tuviese con el BCI.
A pesar de los más de $3 mil millones que la UGM obtuvo gracias a estas
hipotecas, la situación financiera de Servicios Generales Limitada
estuvo lejos de mejorar. El 5 de enero de 2006, su propiedad de Las
Violetas 2166 –donde hoy funciona el Centro de Atención Psicológica y
los departamentos de Deportes e Inglés de la UGM- fue embargado a
solicitud de la empresa de arriendo de maquinaria Royal Rental S.A. por
el no pago de $2.329.027, situación que fue subsanada el 7 de mayo de
2007, a más de un año de cursada la orden de embargo.
Los hijos de Alicia Romo ingresan al negocio
A pesar del periodo más negro en cantidad de matriculados y donaciones
de la UGM, Alicia Romo y su familia continuaron creando sociedades. Pero
a diferencia de lo ocurrido en las décadas anteriores con Servicios
Generales e Inmobiliaria y Administradora de Establecimientos Gabmi, las
ocho nuevas empresas que la familia constituyó entre 2002 y 2009 no
arriendan propiedades a la UGM y, a primera vista, es difícil encontrar
su relación con la universidad. Principalmente, porque el Mineduc no
tiene facultades para exigir los contratos entre universidades y las
empresas que les prestan servicios.
Esta sería una de las tareas fundamentales para la nueva
Superintendencia de Educación Superior que propuso el gobierno y que aún
está en trámite en el Congreso. Eventualmente, podrían fiscalizar los
nexos de la UGM con estas sociedades, para determinar si la familia de
Alicia Romo lucra o no gracias a la externalización de otros servicios
de la UGM.
A pesar de esta incierta conexión entre la UGM y las ocho nuevas
sociedades creadas por los Merbilháa-Romo, hay una que entrega un claro
indicio de que la familia no sólo obtiene ganancias por los arriendos de
la universidad. El 21 de enero de 2009, el hijo menor de la rectora de
la UGM, Arnaldo Merbilháa Romo, junto a su esposa María Daniela
Caballero del Campo y su prima Liliana Serrano Romo (hija de Lisandro
Serrano Spoerer y Liliana Romo Román), constituyen Inversiones y
Asesorías Mercab Limitada. Seis meses más tarde, Mercab Limitada
adquiere el 25% de Juguetería Pequeño Mundo Limitada, sociedad que en la
actualidad administra Cafetería PM, el único casino de la UGM.
Pero Inversiones y Asesorías Mercab no es la dueña mayoritaria de
Juguetería Pequeño Mundo. El 50% de la sociedad pertenece a Montreal
Inversiones Limitada, de propiedad de Mundos Inversiones y del ex
ministro de Planificación Felipe Kast, quien en su declaración
de patrimonio e intereses de abril de 2010 incluyó a Juguetería Pequeño
Mundo Limitada como parte de las sociedades en que participaba.
La única fotocopiadora de la UGM también sirve para explicar cómo las
empresas de los Merbilháa Romo obtienen dividendos por algo más que
arriendos. Servicios Generales Limitada, la misma sociedad dueña de ocho
de las 13 propiedades donde actualmente funciona la universidad, es
también administradora del único centro de copiado de la UGM, ubicado en
Ricardo Lyon 1177.
Las otras sociedades creadas por Alicia Romo y sus hijos Magdalena,
Arnoldo y Alicia Merbilháa son Ediciones Sankgreal, Opatrading
Limitada, Publicitaria MKT, Servicios Administrativos y Casinos
Limitada, Servicios Generales de Construcción Limitada, Inversiones e
Inmobiliaria Los Lagos, Inversiones Camino La Fuente y Alicia Romo Román
E.I.R.L. En el SII todas ellas, menos Servicios Generales de
Construcción y Ediciones Sankgreal, presentan inicio de actividades
vigente.
¿Nuevos socios?
Tras la férrea oposición de Alicia Romo Román al sistema de acreditación
estatal en 2003, cuesta entender por qué finalmente decide someter a la
UGM al proceso. La respuesta está en la crisis que la universidad
experimentó desde ese año y que la llevó a perder terreno frente a otras
privadas que sí aceptaron acreditarse. En una entrevista de 2011,
Alicia Romo Román admitió que la única forma de salvar a la UGM de "la
ruina total" era justamente aceptando las nuevas reglas impuestas por la
Comisión Nacional de Acreditación. Ello, ya que en sus palabras, "el
mercado compró la idea de la acreditación como un sello de calidad, lo
que es absolutamente falso, y nos empezó a castigar porque no lo
estábamos".
Es así como el 1 de diciembre de 2010, la CNA -presidida en ese entonces
por Eugenio Díaz Corvalán-, otorga por tres años la acreditación a la
UGM, únicamente en las áreas obligatorias de gestión institucional y
docencia de pregrado. A ella se suman las acreditaciones obtenidas en
julio de 2010 para las carreras de Educación General Básica, Educación
Parvularia y el Programa de Formación de Profesores de Enseñanza Media,
las que dada su obligatoriedad Alicia Romo ha dicho serán las únicas de
la UGM en someterse al proceso.
Tras la acreditación, las donaciones privadas a la UGM remontaron
sustantivamente. Si en 2010 alcanzaron los $72.928.350, al año siguiente
esta cifra aumentó a $ 129.172.000, es decir, en más de un 77%. La
universidad no alcanzaba este nivel de donaciones desde 2006, cuando
obtuvo $123 millones (ver evolución de donaciones UGM 2000-2011).
Según el último estado financiero de la UGM, entregado al Mineduc este
año, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2010 la universidad
obtuvo utilidades por $181 millones de pesos.
En el mismo periodo, la Universidad Finis Terrae consiguió utilidades
por $532 millones, es decir, casi un 300% más que la primera privada del
país. Si bien en 2010 la Finis Terrae tenía mil alumnos más que la UGM,
vale la comparación para situar el lugar que la UGM ocupa en el mercado
de las universidades privadas en Chile, bastante lejos del resto de
instituciones con las que compite por alumnos.
Pero a diferencia de otras universidades, la UGM no empleó la
acreditación para obtener beneficios, como el Crédito con Aval del
Estado (CAE). Desde 2011, fecha en que estuvo habilitada para recibir
alumnos con este crédito, la universidad no ha percibido ingresos por
este concepto. Tampoco Aporte Fiscal Indirecto (AFI) o cualquier otro tipo de ayuda estatal.
Alicia Romo sabe que sin CAE, AFI u otros beneficios estatales,
equiparar la UGM con otras privadas es difícil. Por eso ideó otra
solución para sacar a su proyecto familiar de la crisis. Para ello, y
tras la muerte de su marido Arnaldo Merbilháa Coustere en 2010, la
familia Merbilháa-Romo se abre a la posibilidad de incluir nuevos socios
en la UGM. De acuerdo a versiones de prensa, en septiembre de 2011, el
directorio presidido por su rectora y conformado además por sus tres
hijos y su cuñado Lisandro Serrano Spoerer, inicia conversaciones para
el ingreso del Movimiento Sodalicio de Vida Cristiana, congregación
católica fundada en Perú en 1971 por Luis Fernando Figari.
La llegada de los Sodalicios
Con más de 50 mil fieles en 23 países de América, Europa, África y Asia,
la historia de los sodalicios en el terreno de la educación no es
nueva. Actualmente son dueños de ocho colegios en Perú y Colombia, y dos
institutos de educación superior en Ecuador y Perú: la Universidad Juan
Pablo II de Costa Rica y la Universidad Católica San Pablo de Arequipa.
A Chile llegaron en 1999, invitados por el cardenal Francisco Javier
Errázurriz, y de inmediato iniciaron su labor pastoral en colegios del
sector oriente como el Apoquindo, Craighouse y el Santiago College. Tras
11 años en el país, manteniendo un bajo perfil, en 2011 inauguran su
primer establecimiento, el Saint Joseph School de Huechuraba. El consejo
consultivo es integrado por la hija de Alicia Romo, Magdalena
Merbilháa; la ex jefa de la campaña presidencial de Joaquín Lavín,
Cristina Bitar; y uno de los propietarios de LAN, Juan José Cueto.
Además, entre los fieles del Movimiento Sodalicio destacan otras figuras
del mundo empresarial y político como la ex alcaldesa de Lo Barnechea,
Marta Ehlers, el gerente comercial de Viña Concha y Toro, Cristián
Canevaro y el ex ejecutivo de Enersis y Sal Lobos, Alejandro Danús
Chirighin.
Fue Danús quien motivó a los Sodalicios a entrar en el mundo de las
universidades chilenas. En 2009, el empresario invitó a la congregación a
ofertar por el control del 57% de la Universidad Santo Tomás, adquirido
finalmente por el Grupo Hurtado Vicuña y el Fondo de Inversiones Linzor
Capital por $38.000 millones. Fue el mismo Alejandro Danús quien se
integró –en representación de los Sodalicios- al directorio de la
Gabriela Mistral, universidad en la que desde 2010 dirigen la Escuela de
Liderazgo Integral Juvenil y el Instituto de Bioética UGM.
El 31 de enero de 2012 la UGM publica en su sitio web el ingreso a la Junta Directiva de cinco nuevos miembros sodalicios:
Jaime Baertl Gómez (sacerdote y asistente general en Perú), Juan Carlos
Len Alvarez (representante legal de la minera Alma Minerals Perú),
Alonso Quintanilla Pérez Witch (pro rector de la Universidad Católica de
San Pablo de Perú), Alessandro Moroni Llabres (superior del movimiento
en Chile y presidente del directorio del colegio Saint Joseph de
Huechuraba), y Alejandro Danús Chirighin.
Las negociaciones para el ingreso de los cinco sodalicios fueron
encabezadas por el hijo de Alicia Romo, Arnaldo Merbilháa. Convencida de
la continuidad de la UGM como una empresa familiar, tras la muerte de
su marido, Romo ha delegado paulatinamente sus funciones en sus tres
hijos. Magdalena Merbilháa dirige la Red Cultural a cargo del área de
extensión de la UGM y Alicia Merbilháa es la directora adjunta del
Magister en Economía y Finanzas. El único hijo de los Merbilháa Romo,
Arnaldo, parece ser el heredero de la red de empresas creadas por sus
padres. Además de su participación en la sociedad controladora de la
cafetería de la universidad, hoy es el gerente general de Servicios
Generales de Construcción Limitada, empresa creada en 2010 junto a sus
dos padres y que, a pesar de terminar su giro en el SII en abril de
2003, hoy figura con un capital de $30.000.000.
Los Sodalicios aterrizaron en la UGM con paso firme. Ya tienen cinco
directores instalados en la máxima instancia del plantel privado, un
primer paso relevante, porque participan en el corazón de las decisiones
más estratégicas, quizás la puerta de entrada para formalizar su
incorporación a la propiedad. Por ahora, las partes son cautelosas y
hablan sólo de "una invitación", una suerte de alianza estratégica. Un
acuerdo que podría derivar en un traspaso futuro. Cómo y bajo qué
fórmula, está por verse.
El máximo representante Sodalicio en Chile deja abierta la puerta:
-¿Y a ustedes les interesa formar parte de la propiedad de UGM? En Latinoamérica el movimiento ya tiene dos universidades.
-Evidentemente uno de nuestros fines es educativo y el día que nos
inviten lo evaluaremos. Hasta hoy no hay ninguna invitación de nada. No
sabemos si eso ocurrirá y primero alguien tiene que invitarnos, así que
esperemos que lo hagan y veamos qué sucede.
Alicia Romo desmiente venta de UGM
–Señora Alicia, para CIPER Chile, ¿en cuántos millones
consistió la venta del 49% de la UGM al Movimiento Sodalicio de Vida
Cristiana?
-No hay ningún 49%, no hay ningún porcentaje de nada. Ellos son invitados y pare de contar y punto.
–¿Es un traspaso de propiedad que no conlleva venta?
-No, cómo se le ocurre.
–¿Y en qué consiste el ingreso de los Sodalicios entonces? ¿Cuál es el beneficio?
-Nada, no quiero nada, nada (alzando la voz).
–En su intervención ante la comisión del Senado usted habló del
lucro y mencionó la regulación de las empresas relacionadas. En el
informe de estados financieros del Mineduc se informan de cuatro
sociedades de su familia con las que la UGM tiene relación...
-No conozco ese informe. No lo conozco, no tengo idea.
–Le puedo nombrar las inmobiliarias Gabmi Limitada y Servicios Generales que le generan beneficios a usted y su familia.
-(Pausa) No tengo nada que contestarle, nada.
–Y con respecto al ingreso de los Sodalicios...
-Nada, yo le dije que son invitados, punto.
-Pero ingresaron cinco sodalicios al directorio, eso tiene que implicar un traspaso de propiedad que le genere beneficios...
-Punto, punto. Eso es un problema de nosotros.
–Pero eso es un traspaso de propiedad...
-No.
–¿Le genera algún beneficio? Es un traspaso de propiedad que tiene que traducirse en una venta...
-¡No, mijita, no! (nuevamente alza la voz). No le voy a contestar nada. Le digo que son invitados, punto.
–Pero ingresaron al directorio, no puede ser sólo una invitación...
-Hubo una declaración pública oficial que es donde explicamos todo eso de la invitación. Punto, punto, punto.
Alessandro Moroni Llabres, superior del Movimiento Sodalicio de Vida Cristiana en Chile
"Primero alguien tiene que invitarnos (a la propiedad), así que esperemos a que lo hagan y veamos qué Sucede"
-¿En qué consiste el ingreso de cinco miembros del movimiento Sodalicio al directorio de la UGM?
-El ingreso de nosotros consiste en que hemos sido invitados a participar
y a ser parte del directorio de la universidad, es decir, a colaborar
en las labores de gestión o en otras en que podemos aportar como
congregación religiosa dentro de la universidad. Desde hace unos meses
estamos invitados a esta labor.
–Pero ese ingreso al directorio significa entonces un traspaso
de la propiedad de la UGM por parte de Alicia Romo a los Sodalicios...
-Es que no ha habido ningún traspaso.
-Este directorio, como en cualquier organización, ejerce el
control sobre la gestión de la universidad y da cuenta de su propiedad,
por lo que si ingresan cinco nuevos miembros eso implica en cualquier
operación similar un traspaso de propiedad, y por consiguiente una
venta.
-Como bien dice, probablemente en otro tipo de empresa, en una sociedad
anónima, por ejemplo, debe haber compra de acciones. Pero en nuestro
caso no ha habido ninguna compra, ni traspaso ni aporte ni nada. Sólo
hemos sido invitados a participar en la gestión de la universidad, tal
cual. La familia decidió ampliar el directorio e invitarnos, pero no ha
habido ningún traspaso.
–Entonces, ¿es un ingreso al directorio, al que los invitan sin ningún requisito previo o beneficio?
-Tal cual. Es una invitación. No ha habido ningún traspaso, no ha habido
ningún aporte, no ha habido ningún cambio accionario o legal. Nada,
absolutamente nada.
–Eso significa que ustedes pueden abandonar el directorio o
Alicia Romo puede dejar de "invitarlos" en cualquier momento, porque no
hay ninguna obligación contractual.
-Probablemente. Esa es la realidad. No hay ni aporte, ni traspaso, ni
nada. Es literalmente una invitación a poder participar y según eso en
el futuro se evaluará. Hoy no (hay) nada más que eso: una invitación. Estamos
conociendo la universidad, aportando en lo que se pueda como miembros
del directorio en la gestión.
–Independientemente de que el ingreso del movimiento al
directorio de la UGM no constituya un traspaso de propiedad, ¿por qué no
firmaron un contrato o acuerdo, estipulando esa "invitación"? Es
extraño que dos instituciones tan importantes como Sodalicios y UGM no
establezcan legalmente el ingreso de cinco personas nuevas al
directorio.
-Porque ha sido una invitación que se hizo de manera personal y de
confianza. Y lo que está de por medio es la palabra de las personas. Si
en el futuro las cosas cambian y nuestro aporte fuese distinto al de una
invitación a colaborar, probablemente haya algún tipo de acuerdo o
firma. Pero por lo pronto, eso no existe porque la invitación es
literalmente a aportar y ayudar. Y por ello, aunque parezca extraño, no
tenemos ninguna responsabilidad legal en la gestión ni en nada de la
UGM, porque no somos parte.
-¿Tienen derecho a voto en el directorio?
-El control lo sigue teniendo la familia Romo y nosotros les aportamos.
–Pero mi pregunta es si ustedes pueden votar en las decisiones que se toman en el directorio.
-Nosotros opinamos y aportamos, pero las decisiones las sigue teniendo la
universidad, como siempre ha sido. No tenemos ningún voto. Hemos sido
invitados, se nos consulta y aportamos desde lo que sabemos y según
nuestra experiencia.
–¿Qué es lo que se le ha pedido específicamente como miembros
del directorio? Porque el Movimiento Sodalicio trabajaba mucho antes con
la UGM, a través de la Fundación CEC Chile, el Instituto de Bioética y
en la construcción de casas luego del terremoto.
-Esas han sido iniciativas puntuales que realizamos, que son temas muy
afines directamente con la congregación religiosa, tanto el servicio de
caridad como el trabajo que se pueda aportar en la bioética. En la
misma línea, en el directorio aportamos de acuerdo a los temas que son
propuestos en las reuniones y que son de diversa índole, desde
académica o administrativa, y según eso vamos literalmente aportando con
nuestra opinión y nuestras sugerencias.
-¿Hay algún interés de la congregación de ingresar legalmente al directorio de la UGM ya no sólo como invitados?
-Lo que hay hoy es esta alianza en la que estamos aportando. En el
futuro, si existe alguna variante, será comunicada, pero hoy no lo
sabemos. Estamos contentos por el aporte que podemos hacer y evaluaremos
cuando se nos pida algo distinto a lo que hoy hacemos.
-¿No los han invitado a formar parte de la propiedad de la UGM?
-No ha ocurrido nada por lo que hoy no tengo nada que evaluar. Supongo
que en el futuro nos tendrán que convidar, si es que hay alguna
pretensión de parte de ellos, pero por lo pronto es sólo una invitación.
–¿Y a ustedes les interesa formar parte de la UGM legalmente? En Latinoamérica el movimiento ya tiene dos universidades.
-Evidentemente uno de nuestros fines es educativo y el día que nos
inviten lo evaluaremos. Hasta hoy no hay ninguna invitación de nada. No
sabemos si eso ocurrirá y primero alguien tiene que invitarnos, así que
esperemos que lo hagan y veamos qué sucede.
–En 2009 el Movimiento Sodalicio ofertó por el 57% de la
Universidad Santo Tomás, por lo que me imagino que uno de sus intereses
es tener representación porcentual al interior de una universidad, como
puede ser la UGM.
-En 2009 nosotros como congregación no hicimos ningún aporte y ni
siquiera tuvimos la intención de comprar la Santo Tomás. Fue un grupo
económico el que quiso hacer la compra de esa universidad. Y si hubiese
resultado se nos invitaría en términos de gestión pastoral.
–Alejandro Danús, uno de los cinco sodalicios que ingresaron al directorio de la UGM, fue el que ofertó en esa ocasión.
-Claro, pero no el Sodalicio. Fue Alejandro Danús, como representante de
un grupo económico, el que hizo la propuesta económica. Él forma parte
del movimiento, pero nosotros no íbamos a ofertar. No tenemos recursos
para eso ni por asomo. Él solo nos iba a invitar a participar.
-¿Es efectivo que fue el empresario Alejandro Danús quien hizo
las gestiones para que ustedes ingresaran al directorio de la UGM?
-Él no lideró ninguna conversación. Eso es mentira. Alejandro Danús forma
parte del movimiento, es amigo de la comunidad. Cuando la familia
Merbilháa Romo nos invitó a participar en el directorio, nosotros lo
invitamos a ser parte de esa invitación, conociéndolo a él y su
recorrido profesional.
-¿Cómo se designó a los cinco integrantes Sodalicios para el directorio de la UGM?
-La invitación de la UGM fue directamente a la congregación. Nosotros le
expresamos que las personas adecuadas eran las que son ahora, entre
ellas Alejandro Danús. Él fue convidado de nuestra parte para poder
participar de esta alianza. Vuelvo a insistirle, aquí no hay ningún
traspaso, ningún acuerdo, ninguna firma.
–Y con respecto a esa misma labor en el directorio, que como
aclara también se relaciona con los temas administrativos de la UGM,
¿conoce las inmobiliarias Gabmi Limitada y Servicios Generales, dueñas
de 13 inmuebles donde funciona la universidad y de propiedad de Alicia
Romo y su familia?
-No conozco eso al detalle. Son cosas internas de la universidad en las
que no puedo opinar. Yo he participado en el directorio como invitado y
ese es un tema propio de la UGM, por lo que si necesita información de
ese tipo tiene que solicitarla a las autoridades de la universidad. Le
insisto, yo soy invitado solamente y a quienes tiene que preguntarle
cosas de la universidad es a sus autoridades, no a mí. Si tiene alguna
duda de cómo se organiza la UGM, de sus propiedades, yo no tengo nada
que ver.
–Pero usted pertenece al directorio y asiste a las reuniones
donde debieran aprobarse los contratos con estas inmobiliarias, por lo
que tiene que conocerlas.
–Como no hay ningún documento firmado ni somos parte legalmente, si
alguien me hace alguna consulta personal, yo no puedo decírselo.
Incluso, como consagrado, me pueden hacer consultas de distintos tipos,
pero no puedo publicarlas porque son de dominio privado de la persona
que me consulta.
Publicado en Ciper Chile el 04 de octubre de 2012.
https://www.ciperchile.cl/2012/10/04/la-red-de-empresas-de-alicia-romo-que-ha-crecido-junto-a-la-universidad-gabriela-mistral/
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