El aterrizaje de los algoritmos inversionistas que podrían transformar la industria
A nivel global ya son un hecho, en Chile arriban tímidamente:
El aterrizaje de los algoritmos inversionistas que podrían transformar la industria
Desde contratación
de fondos a través de un software, hasta "algotrading" que compran,
venden y negocian sofisticados instrumentos, son parte de la
inteligencia artificial 2.0.
Nicolás Durante
Mientras en el barrio de la Bolsa en el centro de
Santiago son cada vez menos las corredoras que quedan, en Manhattan,
Nueva York, el metro cuadrado más cerca de la Bolsa es el más caro y
apetecido. Y no solo porque todo en Manhattan sea caro, sino por los
robots.
Sí, porque si una corredora ocupa inteligencia
artificial para comprar y vender acciones, mientras más cerca esté del
icónico edificio del número 11 de Wall Street, esas milésimas de segundo
menos que se demore en comprar una acción puede hacer una diferencia en
el precio en el que alcanza a comprar. Tiempo que un humano, ni aunque
lo intentara, podría igualar.
Un informe de Reports Web concluyó que al 2025,
US$ 18.160 millones de operaciones bursátiles se harán por medio de
algoritmos de trading (algotrading) desde los US$ 8.790 millones que
se registraron en 2016.
Y aunque en Chile la tendencia aún no es masiva,
ya se empieza a notar el uso de inteligencia artificial (IA) asociado a
roboadvisor, software que automatizan el perfilamiento de riesgo de un
cliente, y lo asocian con instrumentos para invertir. Todo lo que antes
un ejecutivo de cuenta hacía a mano.
En una etapa más avanzada están los algotrading,
que son modelos matemáticos y computacionales que, con parámetros
programados por un humano, compran y venden acciones, ETF, bonos,
monedas. El siguiente paso, y que en mercados más desarrollados ya se
ocupan, es que el algoritmo "aprenda" del mercado y tome decisiones
analizando informes financieros, comportamientos históricos de la
acción, declaraciones de voceros de la empresa y eventos políticos.
"En Chile no es tanta la IA que se ocupa, sino más
bien es automatización de procesos que antes hacía un ser humano y
utilización de big data", relatan José Ignacio Villarroel y Gonzalo
Reyes, socios de Abaqus, una de las empresas de "Sanhattan" que ocupa
roboadvisor. En este modelo, un cliente ingresa múltiples parámetros
que lo analizan de acuerdo a su nivel de riesgo y luego analiza
instrumentos tanto en Chile como en el extranjero, los que pueden ser
millones, para darle un acotado número de opciones para invertir.
Fondos mutuos sin intervención humana
Y son las fintech las que están ganando terreno en
estas aplicaciones a nivel local. Por ejemplo, Fintual, la primera
administradora general de fondos, donde todo, absolutamente todo, es
digital. Omar Larré, gerente general de la AGF y portfolio manager,
explica que el cliente ingresa al sitio web, llena sus datos y un
roboadvisor identifica el mejor fondo o mix de fondos donde invertir de
acuerdo a su perfil.
Incluso, la apertura de la cuenta es totalmente
virtual a través del software. El cliente genera su cuenta, escoge
dónde invertir, envía una copia de su carnet de identidad, la que luego
es escaneada por el sistema, y luego hace una transferencia, la que es
validada para comprobar que el cliente tenga fondos. En ese mismo
segundo se analiza si cumple con las exigencias de la Unidad de Análisis
Financiero (UAF), identificando si se trata de una operación sospechosa
de lavado de activos.
Además, Fintual firmó un contrato con Interactive
Broker, una de las corredoras con algotrading más grandes del mundo, la
que rebalancea automáticamente los fondos de acuerdo a los movimientos
de flujos que ingresan. Así, por ejemplo, si un día al mediodía más
clientes quieren comprar fondos de renta variable, el algoritmo vende,
sin intervención humana, sus posiciones en renta fija, y "busca" en el
mercado dónde comprar acciones.
También en Chile, Itaú Corredores de Bolsa ha
incorporado herramientas tecnológicas o robots para apoyar, por ejemplo,
el proceso de selección de acciones favoritas.
Así, la institución utiliza un modelo "genético",
es decir, capaz de aprender de sus errores, el cual ayuda a identificar
papeles con alta probabilidad de alza en el corto plazo. El algoritmo de
autoaprendizaje busca interpretar la psicología de operadores y
analistas del mercado, desde dos perspectivas: una cualitativa -para
determinar por qué cambian sus posiciones y los criterios comunes que
consideran los analistas de mercado para encontrar atractiva o no una
acción- y otra cuantitativa, donde el modelo aprende cómo los estrategas
realizan sus análisis de los estados de resultados de las compañías, lo
que le permite entender el impacto de los factores en el retorno de
corto plazo.
Andrés Awnetwant, socio de Deloitte y experto en
Analytics e Inteligencia Artificial, comenta que en Chile estamos
avanzando en esta área, pero de a poco. "El panorama es heterogéneo, hay
una serie de empresas que han desarrollado capacidades de asesoría en
IA, que por lo general son boutique o startup, pero que tienen poca
participación de mercado porque la penetración es baja, por lo que deben
vencer mayores barreras", dice.
La clave, agrega, está en el ecosistema. "Los
grandes bancos en Chile, más que ser desarrolladores por sí mismos,
deben convertirse en hub de conocimiento para que emprendedores puedan
trabajar en sus modelos. Hay bancos en EE.UU., España, Asia que están
financiando boutique de fintech. Estamos ayudando a nuestros clientes a
tener esa visión, para que puedan ocupar su mayor activo, los datos, en
generar alta tecnología".
EE. UU. a la delantera
Por lejos, Estados Unidos es donde más se utiliza
la IA en el mundo de las finanzas. Tal es el caso de JP Morgan, que una
de las herramientas que utilizan es un algotrading de divisas llamado
eXecute, donde se ofrecen algoritmos que se pueden personalizar. "Una de
las cosas que nos diferencian de otros bancos es que la ejecución de
los trades se puede hacer desde dispositivos móviles", respondieron.
En Blackrock durante casi una década el equipo
Systematic Active Equity (SAE) ha estado analizando Big Data para
mejorar constantemente los resultados de inversión. El equipo, que
incluye más de 30 PhD, utiliza herramientas como el procesamiento de
lenguaje natural, el reconocimiento de imágenes y el aprendizaje
automático, para analizar datos y descubrir información sobre
inversiones, respondieron. En marzo del año pasado, Blackrock lanzó
siete ETF generados por machine learning de instrumentos de EE.UU.
A nivel latinoamericano, BTG Pactual es uno de los
que más ha avanzado en algotrading. Según comenta Gustavo Roxo, Chief
Technology Officer del banco, "en Brasil hay un crecimiento muy fuerte
en este mercado. Hay fondos de inversión enfocados solamente en hacer
inversiones vía algotrading, siempre con un balance entre técnicas
estadísticas e inteligencia artificial, que se aplica en el conocimiento
de mercado con series históricas de un activo específico, para entender
cuál sería el comportamiento futuro".
Roxo cuenta que BTG creó Stratsphera, una
plataforma para hacer competiciones de algotrading y que el año pasado
logró que 2.000 personas participaran haciendo simulaciones de
algoritmos para aplicarlos en modelos de inversión. Los dos ganadores
trabajan hoy con el banco.
Eso sí, también se han creado polémicas en torno a
las decisiones que toman las máquinas. En febrero del año pasado, Wall
Street sufrió uno de sus peores días por "culpa" -según algunos- de
algoritmos. El 8 de febrero del año pasado, el VIX, o índice del miedo,
iba al alza, por lo que los algoritmos al ver que la volatilidad estaba
en niveles históricos, salieron en masa a vender, lo que provocó el
desplome del principal mercado bursátil del mundo: en 15 minutos el Dow
Jones perdió 875 puntos.
El Mercurio, Cuerpo B Economía y Negocios, Santiago de Chile, 24 de febrero de 2019, pág. 9.
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