Empresaurios en la noticia: una ventana indiscreta al poder
Empresaurios en la noticia: una ventana indiscreta al poder
Los medios tradicionales, durante largas décadas, a través de
editoriales, páginas políticas y económicas han cumplido con el rol de
ser pequeñas ventanas por las cuales las personas pueden asomarse
indiscretamente para husmear y ver qué sucede y qué piensan las
élites. En otras palabras, un paseo por los pasillos que habitan los más
férreos defensores del sistema.
Marcos Ortiz F.
Juan José Santa Cruz, Juan Sutil y Nicolás Ibáñez¿A quién le hablaba el empresario de ultraderecha Nicolás Ibáñez en su
entrevista en el cuerpo dominical de Economía y Negocios de El Mercurio?
¿A quién se estaba dirigiendo Juan José Santa Cruz cuando se presentó
esa misma mañana de domingo en el estudio de Mesa Central de Canal 13?
¿Cuál era el objetivo del presidente de la CPC Juan Sutil cuando replicó
a Ibáñez en las mismas páginas mercuriales un par de días más tarde?
No es un descubrimiento que nuestra prensa escrita –junto con
determinados programas políticos de radio y televisión– son lo más
cercano que existe a una intranet de los círculos de poder. Un diario
mural en el que empresarios y tomadores de decisiones cuelgan sus ideas
para que quienes transiten por ahí –otros empresarios muy parecidos a
ellos– los lean o escuchen y sigan sus indicaciones.
Tal como un perrito (de raza, por cierto) que orina en un árbol y deja
una señal para que el siguiente sepa que se trata de su territorio, un
selecto grupo de miembros de las élites económicas y políticas desfila
por estos medios dejando señales al que viene más atrás. ¿La lógica tras
este comportamiento? En palabras del experto británico en
comunicaciones y élites Aeron Davis, "gran parte de la actividad
promocional de la élite está dirigida no a la masa de
consumidores-ciudadanos sino a otras élites rivales".
Se equivocan quienes piensan que la comentada entrevista a Santa Cruz,
coordinador general de la campaña de Sebastián Sichel, le hablaba al
gran electorado de derecha. Para eso hay tribunas bastante más
seductoras que Mesa Central. Suelto de cuerpo, con una mano en el
bolsillo, apoyado en el mesón como quien pide un whisky en el bar de un
hotel y asegurándole al periodista Iván Valenzuela que su sola presencia
aumentaría el rating, Santa Cruz se sintió a sus anchas. Mientras tuteaba al entrevistador, lo
trataba coloquialmente de "huevón" y le ofrecía ayuda mientras éste
buscaba entre sus apuntes la siguiente pregunta, el otrora coordinador
de la campaña de Andrés Velasco aprovechó esos 28 minutos de entrevista
para mandarles mensajes entre líneas a los presidentes de partido de la
coalición de gobierno, a los demás empresarios y a los financistas de la
campaña de Sichel. Dicho de otro modo, a los generadores de buena parte
del PIB del país.
Fue durante esa misma conversación que a Santa Cruz se le preguntó por
las declaraciones de Nicolás Ibáñez, quien en El Mercurio aseguraba que
había que "desenmascarar a la izquierda" y entregarles el mando del
gobierno para ver si eran capaces de lidiar con los actuales desafíos
del país. Defensor de la dictadura de Pinochet, ultraconservador y uno
de los pilares de la Fundación Para el Progreso (FPP), Ibáñez habló ese
día "fiel a su estilo provocador", como el mismo diario consignó.
Sus palabras, sin embargo, serían refutadas a las pocas horas por Juan
Sutil, quien lo acusó de "simplista" y de no representar el sentir de
otros miles de empresarios. De esta manera, el presidente de la CPC –que
es consultado en los medios por temas tan diversos como el fenómeno
migratorio, la situación de la Araucanía y el TPP11– clavaba una nueva
bandera que serviría como guía para el mundo gremial chileno.
Y es justamente por ello que no podemos dejar de consumir los medios
tradicionales. Lo hemos dicho en estas mismas páginas: los editoriales,
páginas políticas y económicas son pequeñas ventanas por las cuales
cualquier persona puede asomarse indiscretamente para husmear y ver qué
sucede ahí arriba. En otras palabras, un paseo por los pasillos que
habitan los más férreos defensores del sistema.
Ya se encargará Las Últimas Noticias en su edición del día siguiente de
masticar las señales y hacer la bajada comunicacional correspondiente
pensando en el común de los mortales. Pero por mientras, hay que llevar
el mensaje a los demás empresarios, ministros, parlamentarios y –desde
el 4 de julio de este año– a los convencionales constituyentes de Chile
Podemos Más.
Víctimas de una creciente fragmentación de las audiencias, disminución
en los índices de lectoría y caídas en su credibilidad, la prensa más
tradicional de nuestro país parece no perder el foco: influir en los
grandes tomadores de decisiones es un botín demasiado relevante como
para dejar que se escape de las manos. No siempre es necesario usar un
altoparlante si corriendo la voz entre un selecto grupo es posible
llegar a la larga hasta el último rincón.
Mientras el poder político se diluye con la irrupción de veleidosas
fuerzas independientes que no responden a los mismos códigos que sus
predecesoras, el poder económico sigue el mismo rumbo de los 210 años de
vida independiente de Chile, pasando de padres a hijos y a nietos tal
como lo ha hecho El Mercurio entre generaciones que no solo comparten el
apellido Edwards sino también el mismo nombre de pila.
"Gremios piden", "Empresarios advierten", "Juan Sutil reclama", "Bernardo Larraín explica". Los titulares ensayan pequeñas variaciones
para entregar un mensaje que ya conocemos de memoria: que nada cambie.
Que ningún asteroide inesperado impacte este lado del planeta y ponga en
riesgo la vida y obra de los grandes empresaurios.
*Director de Ojo del medio
Publicado en diario electrónico Interferencia el 21 de octubre de 2021.
https://interferencia.cl/articulos/empresaurios-en-la-noticia-una-ventana-indiscreta-al-poder
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