Proyecto Imán: otro negocio minero adquirido por los Piñera Morel que expuso a la Presidencia a un conflicto de intereses
Vendedor fue nombrado por el Presidente en el directorio de ENAMI al iniciarse la negociaciones para la compra
Proyecto Imán: otro negocio minero adquirido por los Piñera Morel que expuso a la Presidencia a un conflicto de intereses
Ocurrió en el mismo periodo en que se selló la controversial compraventa
de Dominga. A mediados de 2010 un grupo de inversionistas, entre los
que estaba la familia Piñera Morel, inició las negociaciones para
adquirir un proyecto minero de hierro y escandio al sur de Vallenar, por
el que finalmente se pagaron US$ 13 millones. En esas mismas fechas el
dueño de las pertenencias, Arnaldo del Campo, fue nombrado por el
Presidente Piñera como su representante en el directorio de Enami.
Nicolás Noguera, máximo ejecutivo de los negocios de la familia Piñera, y
quien participó en la negociación de Imán, dijo a CIPER que no se
consideró que esta relación implicara un conflicto de interés.
Nicolás Sepúlveda
La línea de tiempo del negocio del proyecto minero Imán es extensa, pero
sus hechos fundamentales aparecen entre 2010 y 2012, durante el primer
gobierno del Presidente Sebastián Piñera. Fue entonces cuando las 14
pertenencias mineras ubicadas 10 kilómetros al suroeste de Vallenar se
vendieron a un fondo de inversión en US$ 13 millones.
En ese fondo de inversión los Piñera Morel participaban a través del FIP
Mediterráneo y tenían como socios a la familia de Carlos Délano, uno de
los dueños de Penta y amigo histórico del Presidente Piñera. Ambas
familias también estaban en el negocio de la Minera Dominga, cuya venta
fue realizada en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas, según reveló un reportaje de CIPER y La Bot, en el marco de la filtración mundial de los Pandora Papers.
Ambos proyectos, Imán y Dominga, están bajo el paraguas de Minería
Activa, un fondo de inversión levantado por Larraín Vial. Si Dominga fue
el primer paso, Imán fue el segundo. Para gestionar el negocio de
Dominga se creó la sociedad Minería Activa Uno Spa, mientras que para Imán la sociedad fue otra: Minería Activa Dos Spa. Los accionistas eran casi los mismos.
Minería Activa Dos Spa se constituyó el 21 de octubre de 2010, en medio
de una serie de movimientos societarios diseñados para concretar la
compra del proyecto Imán ¿El vendedor? Arnaldo Del Campo Arias,
quien pocos meses antes había sido nombrado por el Presidente Piñera
como uno de sus representantes en el directorio de Enami, la empresa
estatal dedicada a fomentar la pequeña y mediana minería.
Cuando Del Campo fue nombrado por el Presidente en la Enami, ya estaban
en marcha las conversaciones para la compra de las 14 concesiones
mineras, como lo confirmó a CIPER uno de los asesores del vendedor. De
esta forma, en el mismo periodo en que se cerró la compraventa de
Dominga con la controversial cláusula que ahora investiga el Ministerio
Público, los Piñera Morel entraban a otro negocio que expuso a la
Presidencia a un conflicto de interés: participaron en la compra de un
proyecto minero cuyas negociaciones iniciales coinciden con el
nombramiento del vendedor como representante del Presidente Piñera en el
directorio de la empresa pública del mismo rubro.
Sebastián PiñeraLa familia de Piñera participó en ese negocio a través del Fondo de Inversión Privado Mediterráneo,
el mismo con el que operaron en Dominga. A la fecha en que se produjo
la compra de Imán, este fondo tenía el control del 33,3% de la sociedad
Minería Activa Dos, que estaba en la cúspide de una cascada de
sociedades y fondos de inversión que terminaron adquiriendo las
pertenencias mineras. Minería Activa Dos tenía el 50% del Fondo de
Inversión Privado Imán, el que a su vez poseía el 50% de Minería Imán
Spa, la sociedad que finalmente compró las pertenencias.
La familia presidencial no tuvo solo un rol como inversionista en este
negocio, pues en el directorio de esas dos sociedades clave (Minería
Activa Dos y Minería Imán Spa) estaba Nicolás Noguera Correa,
representante del fondo de inversión de los Piñera Morel, aunque también
tenía una pequeña participación a título personal. Noguera ha sido
durante la última década el ejecutivo que tomó las riendas de los
negocios de la familia del Presidente.
El proyecto Imán contempla 14 concesiones mineras que contienen hierro y
escandio, los que, según declara Minería Activa en su web, pueden ser
extraídos de forma subterránea y también a tajo abierto. Son más de
11.200 hectáreas, a unos 40 kilómetros de la costa, que actualmente
están en etapa de exploración. En 2017 la unidad de investigación de Radio Biobío
contó por primera vez sobre la existencia de este proyecto, debido a
una querella que presentó la ex esposa de Arnaldo Del Campo.
Justo antes de que Piñera nombrara a Arnaldo Del Campo como director de
la Enami, lo que ocurrió el 9 de junio de 2010, el vendedor del proyecto
estaba tentado de venderle a una minera china, pero sus abogados -que
ya estaban en conversaciones con los Délano- le recomendaron no hacerlo.
En octubre de 2010 comenzaron a armarse las sociedades que
participarían del negocio. Y el 31 de enero de 2011 se firmó el contrato
de opción de compra entre Del Campo y el grupo de inversionistas entre
los que estaba la familia Piñera Morel.
El negocio de Imán paso a paso
Hasta octubre de 2009, el proyecto Imán tenía otro comprador. Arnaldo
Del Campo había firmado una opción de compra con Pucobre, asociada al
Grupo Hurtado Vicuña, pero el 13 de ese mes esa empresa desistió.
Entonces, Del Campo comenzó a buscar nuevos compradores. Entre los
interesados estuvieron una minera propiedad de Eike Batista -brasileño
que llegó a estar en la nómina de los más ricos del mundo antes de ser
condenado por fraude y corrupción-, empresas chinas y otras alojadas en
paraísos fiscales. A inicios de 2010 la familia de Carlos Délano también
puso su mira sobre el proyecto.
Uno de los abogados de Arnaldo Del Campo durante la venta de Imán, el abogado tributario Christian Aste,
contó a CIPER que en junio de 2010 estaban decidiendo a quién le
vendían el proyecto. De hecho, cita un correo electrónico de fecha 17 de
junio de 2010 que le envió su socio, Juan Cristóbal Jaramillo,
desde Sudáfrica (asistía al mundial de fútbol), donde le pregunta si Del
Campo le va a vender a los inversionistas chinos o no, para decirle a
los Délano y no quedar mal con ellos.
Solo diez días antes, el 9 de junio, el Presidente Sebastián Piñera
había nombrado a Arnaldo Del Campo como uno de sus representantes en el
directorio de Enami.
Christian Aste indicó a CIPER que los Délano se enteraron del negocio de
Imán a través de su socio, Jaramillo, quien conocía a uno de los hijos
de Carlos Délano. Y que a través de él supieron que los Délano estaban
interesados en invertir en proyectos mineros. Fue cosa de días para que
les presentaran a Arnaldo Del Campo, quien buscaba compradores para
Imán.
"En ese minuto Arnaldo tenía muchas ofertas, pero de chinos y de otra
gente, por mucha más plata. Pero eran ofertas de gente que uno no
conocía, de sociedades que estaban fuera de Chile, de paraísos
tributarios. Entonces, le dijimos que era preferible que sea menos
dinero, pero que sea de verdad. En ese minuto se creó un fondo de
inversión privado, donde Arnaldo participó, pero después los
inversionistas (Délano y sus socios) dijeron 'sabes que nosotros no te
compramos las acciones del fondo de inversión, sino que la pertenencia
misma'. Así que constituimos una sociedad y metimos ahí las
pertenencias", señaló Christian Aste.
Ese testimonio tiene su correlato en la información del Diario Oficial,
donde el 12 de octubre de 2010 aparece constituida la sociedad Imán S.A.,
cuyos socios fueron Arnaldo Del Campo y los abogados Juan Cristóbal
Jaramillo y Christian Aste, en representación del Fondo de Inversión
Privado Peralillo. Las concesiones mineras del proyecto Imán se
incluyeron en esta sociedad. Siguiendo el testimonio de Christian Aste
en los registros del Diario Oficial, ante la negativa del grupo de
inversionistas ligados a los Délano (entre los que estaban los Piñera
Morel) de comprar las acciones del fondo de inversión privado, el 18 de
octubre de 2010 Jaramillo y Aste constituyeron la sociedad Huentelauquén S.A., la que compró las acciones de Imán S.A. y se quedó de esa forma con las pertenencias mineras.
Según relata el abogado Aste, Huentelauquén compró las pertenencias mineras al fondo de inversión de Arnaldo Del Campo en US$ 14 millones
y luego, cuando las vendió al fondo de inversión donde participaban los
Délano y los Piñera, le traspasó el dinero al fondo de Del Campo. Se
hizo así, dijo Aste, por un asunto de planificación tributaria, para
diferir el pago de impuestos. Eso significó que ni el nombre de Arnaldo
Del Campo ni el de sus sociedades, aparecieran en los contratos con los
que se concretó el negocio.
En paralelo a los movimientos societarios de Arnaldo Del Campo y sus
abogados, los inversionistas que iban a comprar Imán también se movían.
El 21 de octubre de 2010 Minería Activa (el paraguas del grupo de
inversionistas donde participaban los Piñera y los Délano) constituyó la
sociedad Minera Cerro Imán S.A. Y ese mismo día Minería Activa también constituyó una sociedad por acciones: Minera Activa Dos Spa (la que luego tuvo un leve cambio de nombre pasando a llamarse Minería Activa Dos).
El 31 de enero de 2011 se firmó el contrato de opción de compraventa de
las concesiones mineras del proyecto Imán. En este primer documento
legal aparecen dos sociedades compradoras que luego saldrían del
negocio: Minería Activa Uno y el Fondo de Inversión Privado Rucapangui,
ambas ligadas al grupo de inversionistas liderados por los Délano y los
Piñera, y que eran las mismas que utilizaron para concretar el negocio
de Minera Dominga. La sociedad vendedora de las concesiones mineras era
Huentelauquén S.A., de los abogados de Arnaldo Del Campo.
En esa promesa de compraventa figuran Juan Cristóbal Jaramillo, como
representante de Huentelauquén; Pedro Ducci (ejecutivo de confianza de
los Délano) y Pablo Délano Méndez (hijo de Carlos Délano), como
representantes del Fondo de Inversión Privado Rucapangui; y Nicolás
Noguera Correa (ejecutivo de confianza de los Piñera) y Juan Paulo
Bambach, en representación de Minería Activa Uno Spa.
En ese contrato inicial se estableció un precio de US$ 19 millones por las concesiones mineras de Imán, diferido en dos pagos. El primero, por US$ 1 millón,
se canceló al momento de firmar la opción de compraventa. Rucapangui
pagó US$ 500.000 y Minería Activa Uno la otra mitad. El resto del pago
debía realizarse en un plazo máximo de 36 meses. Se incluyó una cláusula
que estableció que si los compradores ejercían la opción de compra en
un plazo de 13 meses (29 de febrero de 2012), el precio final por las
concesiones bajaba a US$ 13 millones (vea aquí ese contrato).
A pesar de que en ese contrato los abogados de Arnaldo Del Campo se
encontraron con Nicolás Noguera como contraparte (quien entonces era
conocido por ser el gerente general de Bancard, uno de los vehículos
inversores del Presidente Piñera), Christian Aste aseguró a CIPER que ni
ellos ni su cliente supieron en 2010 que la familia Piñera Morel estaba
dentro del negocio de la Minera Imán.
Se concreta la venta de Imán
Antes de que se finiquitara la compra de Imán por parte del grupo de
inversionistas liderados por los Piñera y los Délano, hubo cambios y
nombramientos en las sociedades que terminarían quedándose con el
proyecto. El 21 de abril de 2011 Minería Cerro Imán (creada meses antes) aumentó su capital social de $500.000 a $13.920.500.000, se transformó en una sociedad por acciones (Minería Imán Spa)
y formó su primer directorio. Nicolás Noguera Correa, el ejecutivo de
mayor confianza de los Piñera Morel, asumió como uno de los directores.
El 1 de septiembre de 2011 los inversionistas de Imán deciden la forma
en que concretarán el negocio. Ese día se firma el pacto de accionistas
de la sociedad Minería Activa Dos Spa, donde se establece que "la
sociedad directamente, o a través de otras sociedades y/o fondos de
inversión privados, es propietaria de parte del proyecto internamente
denominado 'Proyecto Imán'". Luego se hace referencia al contrato de
opción de compraventa firmado el 31 de enero de 2011, y se decide que "el contrato de opción será cedido a Minería Imán Spa", la sociedad
donde Noguera había asumido como director.
El capital de inversión inicial se estableció en US$ 14,5 millones, y se
decidió que la sociedad madre (Minería Activa S.A.) realizaría la
gestión y asistencia técnica del Proyecto Imán. Luego, se detallan los
inversionistas que forman parte de la sociedad. Los Piñera Morel, a
través del Fondo de Inversión Privado Mediterráneo lideran la lista con 870.306.294 acciones serie A, el 33,3% del total.
Los siguen los Délano Méndez, quienes a través de Inmobiliaria Duero
Limitada tenían 593.521.214 acciones, el 22,73%. Entre los Piñera y los
Délano acumulaban el 56,03% del total de acciones.
Al igual que en el fondo de inversión tras Minera Dominga, aquí también
participan más inversionistas como Aníbal Larraín Cruzat, José Antonio
Garcés y Leonidas Vial Echeverría, entre otros.
Sebastián PiñeraSiguiendo el plan definido en la junta de accionistas de Minería Activa
Dos, el 19 de diciembre de 2011 se modifica el contrato de opción de
compraventa de Imán. La sociedad Minería Imán Spa se transforma en la
compradora, y salen de la operación el FIP Rucapangui y Minería Activa
Uno. Como estas dos sociedades ya habían pagado US$ 1 millón a la
sociedad vendedora Huentelauquén, en la modificación se establece que
Minería Imán Spa debe reembolsar ese dinero, además de otros $ 207.923.544 a Minería Activa Uno por conceptos de "gastos e inversiones en exploración y desarrollo del proyecto" (vea aquí la modificación del contrato).
Justo antes de que se terminara de concretar el negocio, se realizó una
reunión de directorio de Minería Activa Dos, la sociedad que ahora
estaba tras la compra de las concesiones mineras. A las 10:00 AM del 6
de enero de 2012 el directorio de la sociedad se reunió en una oficina
de Avenida Presidente Riesco, en Las Condes. Hasta allí llegaron todos
los directores: Nicolás Noguera Correa, Aníbal Larraín Cruzat, Pablo
Délano Méndez, José Antonio Jiménez Martínez, Andrés Trivelli González y
Juan Paulo Bambach Salvatore.
En esa reunión se finiquitaron los últimos detalles antes de concretar
la compra. El 28 de febrero de 2012 la sociedad Minería Imán Spa terminó
de comprar las 14 concesiones que forman parte del proyecto. Los
inversionistas ejercieron su opción de compra justo un día antes de que
se extinguiera la oferta que bajaba el precio de las pertenencias
mineras de US$ 19 millones a US$ 13 millones (vea aquí el contrato final).
La defensa de La Moneda
CIPER le consultó a la oficina del Presidente Sebastián Piñera si el
mandatario estaba al tanto en 2010 de que su familia era inversionista
en el Proyecto Imán; si se habían tomado resguardos para evitar un
conflicto de interés cuando se nombró a Arnaldo Del Campo como uno de
los representante de Piñera ante la Enami, mientras se negociaba la
venta de Imán; quién decidió nombrar a Del Campo en la Enami y si la
familia Piñera Morel seguía siendo inversionista en ese proyecto.
"El Presidente no participa desde 2009, hace 12 años, en la gestión o
administración de ninguna empresa o negocio, lo que incluye a
Mediterráneo FIP. Respecto de este último, no participa en su propiedad y
nunca ha participado en su administración", argumentaron desde la
oficina del Presidente. La respuesta agregó que las inversiones del
mandatario, y algunas de las de su familia, estaban dentro de
fideicomisos ciegos: "En forma previa a su primer Gobierno, el
Presidente Piñera se desligó absoluta y totalmente de la administración y
gestión de las empresas familiares y de cualquier otra empresa en que
participaba. Adicionalmente, y en forma voluntaria, porque en ese
entonces no existía ley que lo exigiera, constituyó Fideicomisos Ciegos.
En forma igualmente voluntaria lo hizo su señora e hijos. El objetivo
de los fideicomisos ciegos fue evitar conflictos de interés más allá de
lo exigido por la legislación de la época (...). Respecto de su pregunta
sobre las inversiones en la actualidad, este tipo de activos, cumpliendo
con la ley, está bajo la administración de Fideicomisos Ciegos".
Y sobre la designación de Arnaldo Del Campo en la Enami, aseguraron que "en cuanto a la designación de directores de empresas públicas, ellas se
efectúan sobre la base de propuestas de las entidades estatales
encargadas de su administración".
El ejecutivo de mayor confianza del Presidente y su familia, Nicolás
Noguera Correa, confirmó a CIPER que el Fondo de Inversión Privado
Mediterráneo tenía una participación en el Proyecto Imán, pero que esta
era minoritaria: "El Fondo de Inversión Privado Mediterráneo, en cuya
administración nunca ha participado don Sebastián Piñera E., tenía a la
fecha que te refieres un portafolio global y diversificado con
inversiones en diferentes países e instrumentos. Una pequeña parte de
dicho portafolio se dedicó a inversiones minoritarias en proyectos
privados de etapa temprana en Chile, que estuviesen estructurados por
terceros y administrados por equipos profesionales de primer nivel.
Entre estas inversiones minoritarias se encontraba el referido proyecto
de exploración minera. Todas nuestras inversiones se realizaron de
acuerdo a la legislación vigente de la época, e incluso bajo los
estándares de la nueva legislación actual, y respetando nuestro mandato y
compromisos".
Consultado respecto de si advirtieron un conflicto de interés debido a
que el vendedor fue nombrado por el Presidente en la Enami, Noguera
señaló: "Ni en la época de la inversión, ni cuando la prensa la
difundió, ni actualmente, se consideró que existiese un conflicto de
interés, ni tampoco legal, producto de quien era el vendedor de este
conjunto de concesiones mineras en etapas tempranas de exploración".
Sobre si en la actualidad los Piñera Morel siguen siendo inversionistas
en Imán, Noguera señaló que no podría saberlo, porque "Mediterráneo no
participa en inversiones de capital privado en Chile. Todas las
inversiones de las características descritas en Chile en que participan
empresas relacionadas a Inversiones Odisea (la sociedad matriz de los
negocios de los Piñera Morel) se encuentran administradas por un 'Mandato Especial de Administración de Activos Alternativos Sin
Información al Mandante (fideicomiso ciego)', por lo que no tenemos ni
podríamos tener conocimiento de la composición actual del portafolio ni
de una eventual participación en el proyecto en cuestión".
Quien no es tan categórica al descartar un conflicto de interés es María
Jaraquemada -abogada que trabajó en la implementación de la Ley de
Transparencia y actualmente trabaja en temas de fortalecimiento
democrático en la ONG IDEA Internacional-, quien le dijo a CIPER que "si
el Presidente nombró a Arnaldo Del Campo en la Enami mientras
negociaban, o después, sí habría un conflicto de interés".
Para Luis Cordero, doctor en derecho y que se dedica a investigar temas
relacionados con democracia y corrupción, este tipo de situaciones "demuestran que, pese a toda la regulación que hemos tenido
-declaraciones de intereses y patrimonio, y fideicomisos ciegos-, sigue
pendiente el bloque final de la regulación, que es la identificación de
los destinatarios finales de las sociedades". Esto, aseguró, porque la
regulación de los conflictos de interés en nuestra legislación "no
alcanza al régimen de sociedades".
Arnaldo del Campo en el conflicto
El negocio relacionado con la Minera Imán ya había estado en los titulares de las noticias en 2017 cuando la unidad de investigación de Radio Biobío
reveló que Arnaldo Del Campo enfrentó una querella de su ex esposa,
quien lo acusó de estafa. Según la mujer, cuando se divorciaron en 2009,
Del Campo valorizó las concesiones mineras de Imán (junto a otras
inscripciones) en $ 100 millones, lo que para ella resultó un engaño, ya
que él terminó vendiéndolas en US$ 13 millones.
Y aunque Del Campo fue formalizado en abril de 2017, finalmente su ex
mujer terminó desistiéndose de la acción judicial en enero de 2018.
Antes de eso, en 2012, cuando Del Campo ya estaba en el directorio de la
Enami, se adjudicó un fondo de asistencia técnica de la Subsecretaría
de Minería, cuyo objetivo es entregar asesorías a pequeños y medianos
proyectos mineros. No se sabe si al momento de postular a ese fondo
transparentó su rol como director de la Enami, cuyo directorio es
presidido por el Ministro de Minería, a cargo de la misma cartera que
otorga esos fondos de asistencia.
El actual ministro de Minería, Juan Carlos Jobet, respondió la
pregunta de CIPER sobre si existió un conflicto de interés cuando Del
Campo se adjudicó un fondo de esa cartera: "Él debió, en su postulación a
esos fondos, haber transparentado que era director de la Enami. Pero es
un tema que no tiene que ver ni con el ministro de Minería de la época
ni con el Presidente Piñera. Porque uno como ministro no tiene
incidencia en quién se adjudica o no un fondo".
Juan Carlos Jobet, ministro de Minería.Sobre el nombramiento de Del Campo en la Enami, Jobet señaló que "fue
Consejero Regional por diez años, consejero por 20 años de la Sociedad
Nacional de Minería y director por cuatro años en el gremio minero.
Antes fue gerente de una de las empresas filiales de CAP y reconocido
empresario de la pequeña y mediana minería. Tiene trayectoria de sobra
para ser director de Enami".
Luego de que Del Campo cumpliera su periodo de tres años en la Enami, el
24 de junio de 2013 el Presidente Sebastián Piñera volvió a nombrarlo
en ese cargo (vea aquí ese decreto). Finalmente, renunció el 24 de febrero de 2014, justo antes de que finalizara ese gobierno.
Arnaldo Del Campo es un reconocido militante de RN en la zona de
Vallenar, donde además de Imán, en 2010 poseía otras concesiones mineras
que intentó vender a inversionistas. En 2001 postuló infructuosamente
como candidato a diputado. Luego de dejar Enami en 2014, fue director de
la Sonami, la organización empresarial de la minería, y actualmente es
consejero de esa entidad.
Según la página web de Minería Activa, Imán es un proyecto que sigue en
etapa de exploración. En marzo de 2021, el seremi de Minería de Atacama,
Cristián Alvayai, participó de una feria virtual organizada por la
Asociación de Exploradores y Desarrolladores de Canadá. Entre los
proyectos mineros destacados por Alvayai, que se ofrecieron a los
inversionistas, estaba Imán. Según consignó en esa fecha El Diario De Atacama,
Imán se describió como un proyecto "operado por Minería Activa, es un
depósito de hierro similar a las minas Los Colorados y Algarrobo,
ubicado a 10 kilómetros al suroeste de Vallenar, a 40 kilómetros de la
costa, solo a 400 msnm. Se espera extraer Hierro y el proyecto se
encuentra en etapa de seguimiento". El seremi cerró su intervención
esperanzado en que "la visión más novedosa" de estos proyectos mineros "sea atractiva para los inversionistas".
Publicado en Ciper Chile el 17 de octubre de 2021.
https://www.ciperchile.cl/2021/10/17/proyecto-iman-otro-negocio-minero-adquirido-por-los-pinera-morel-que-expuso-a-la-presidencia-a-un-conflicto-de-intereses/
Comentarios
Publicar un comentario