¿Será bueno castigar en el nombre del amor?
¿Será bueno castigar en el nombre del amor?
Patricia Morales / Collage: Dominga Roza
"Lo hago porque te quiero", "lo hago porque tienes que aprender", "lo
hago porque es la única manera de que entiendas" o "lo hago porque es lo
mejor para ti". Frases que vienen luego de una amenaza o un castigo y
que, según la terapeuta y diplomada en Crianza Consciente y Educación
Emocional, Paulina Arias V. (@crianzayconsciencia), son el resultado de
un tipo de crianza autoritaria y castigadora en la que siempre se
antepone la razón de la o él adulto a cargo. Sin embargo –aclara– nunca
va ser bueno atribuirle una forma de violencia a lo que llamamos amor,
ya sea en nuestras relaciones de pareja, madre y padre con hijos e
hijas, u otro tipo de vínculos. "El castigo es un mecanismo violento
naturalizado en nuestra sociedad para corregir y condicionar el
comportamiento", explica.
Y es que si una niña o niño crece escuchando ese tipo de frases, cuando
se transforma en adolescente, joven o persona adulta, otras frases como "quien te quiere te aporrea" podrían tener sentido bajo esa concepción
de amor. "Pasa porque desde pequeños vamos interiorizando la idea de que
el amor se construye y manifiesta desde el poder hacia un otro,
entonces la figura de dominio y poder desde el adulto hacia el niño o
niña, toma una posición de grandeza, sumisión y control. Si crecemos
escuchando este tipo de frases, naturalizamos la violencia desde
temprana edad y eso repercute en la construcción de nuestras futuras
relaciones, vamos entendiendo que el amor es una forma de ejercer dolor y
maltrato. Se nos distorsiona el concepto. Las consecuencias tanto
psicológicas, físicas y emocionales se van manifestando en conductas que
los niños y niñas integran y siguen perpetuando con sus pares",
explica.
Por eso es relevante que el amor no se sostenga en una base violenta,
agresiva y manipuladora. "Si seguimos promoviendo y perpetuando este
patrón insano con nuestros niños y niñas, las relaciones que vayan
construyendo seguirán sometiéndose a esta idea confusa y dañina sobre lo
que es realmente el amor y la manera en que se configura una relación.
La idea es que podamos ser conscientes de lo que este mecanismo
relacional nos ha traído como consecuencia a nuestra sociedad, y ya es
tiempo de derribar antiguas creencias, visiones y patrones para que las
violencias dejen de tomar protagonismo en nuestra construcción
sociocultural", agrega Paulina.
En esto, es imprtante tener en cuenta también el contexto. No podemos
culpar sólo a los padres, madres o cuidadoras. Falta de redes de apoyo
en la crianza, mandatos patriarcales ligados a la maternidad, falta de
políticas públicas en torno al cuidado y responsabilidad en la crianza,
violencias transgeneracionales y un largo etcétera, son algunas de las
causas de que este estilo de crianza esté tan naturalizado. En este
sentido, partir modificando estos patrones desde la primera infancia es
clave. "Podemos partir por casa, por pedir ayuda. Pero tambien partir
como sociedad implementando políticas públicas de cuidado, programas de
salud mental accesibles para todas las familias y cuidadores. La crianza
es un acto político que implica observarnos a todos y todas, que nos
hace responsables de guiar, cuidar y proteger a las futuras
generaciones", concluye.
Publicado en revista electrónica Paula el 14 de enero de 2022.
https://www.latercera.com/paula/sera-bueno-castigar-en-el-nombre-del-amor/?utm_source=latercera&utm_medium=latercera&utm_campaign=editorial
Comentarios
Publicar un comentario